La administración del presidente Donald Trump emitió un memorando que ordena a las autoridades migratorias examinar con mayor rigor las solicitudes de naturalización de inmigrantes legales, en un nuevo intento por restringir los beneficios migratorios.
El documento instruye al Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS) a ampliar la investigación sobre si el solicitante cumple con el requisito de tener “buen carácter moral”, un concepto contemplado en la Ley de Inmigración y Nacionalidad.
¿Qué significa “buen carácter moral”?
Aunque la ley no lo define con precisión, el memorando señala que los oficiales deben tomar en cuenta “la totalidad de las circunstancias” al evaluar cada caso. Esto incluye no solo delitos graves, sino también el comportamiento general, las obligaciones familiares y el rol del solicitante en su comunidad.
“Un acto que puede ser técnicamente legal puede, no obstante, reflejar una falta de carácter moral”, advierte el documento, dejando a discreción de los oficiales la capacidad de negar la ciudadanía incluso por conductas que no constituyan delitos.
Barreras y descalificaciones
El memo también establece criterios que descalifican automáticamente a un solicitante, como:
- Condenas por drogas,
- Dos o más DUI (manejar bajo influencia),
- Fraude matrimonial,
- Registro ilegal para votar, entre otros.
Además, se instruye a los oficiales a prestar atención a incumplimientos como la evasión habitual de impuestos o la falta de manutención a los hijos, que podrían pesar negativamente en la decisión.
Rehabilitación y segundas oportunidades
El memorando aclara que los solicitantes pueden demostrar cambios positivos. “Los oficiales deben tener en cuenta si el extranjero ha intentado rectificar la conducta indebida, como pagar deudas de pensión alimenticia, rehabilitarse de adicciones o cumplir con obligaciones atrasadas”.
Impacto en la comunidad inmigrante
La medida se inscribe en la línea dura del gobierno de Trump hacia la inmigración, que ya había impuesto restricciones a visas, asilo y entrada de ciudadanos de ciertos países.
Con este cambio, los solicitantes de ciudadanía deberán enfrentar un escrutinio más amplio y subjetivo, que revisa no solo su historial criminal, sino también su comportamiento social y familiar.
“Este memorando refuerza la discrecionalidad de USCIS para negar casos, aun cuando no existan delitos graves de por medio”, advirtió un abogado de inmigración.
