El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) de Estados Unidos está proponiendo una nueva regulación que podría suspender los permisos de trabajo para los solicitantes de asilo. La iniciativa busca reducir lo que el DHS considera un incentivo para que los inmigrantes presenten solicitudes fraudulentas de asilo con el fin de obtener autorización para trabajar mientras se resuelven sus casos.
La propuesta, que ya ha sido publicada en el Registro Federal, establece que no se aceptarán nuevas solicitudes de autorización de empleo si el tiempo de procesamiento supera los 180 días, lo que podría resultar en una espera prolongada, incluso de años, para muchos solicitantes.
Según el DHS, el sistema de asilo se ha visto abrumado por un número creciente de solicitudes, muchas de las cuales carecen de mérito. En la actualidad, USCIS tiene más de 1.4 millones de casos de asilo pendientes, lo que ha generado una saturación crítica en los recursos de la agencia. La propuesta también ampliaría a un año la espera mínima para que los solicitantes sean elegibles para un permiso de trabajo.
El abogado de inmigración Mayron Gallardo analizó la propuesta en una entrevista con el periodista Mario Pentón, calificándola de “demasiado drástica”. Según Gallardo, los solicitantes de asilo deberían poder obtener un permiso de trabajo mientras esperan la resolución de sus casos, ya que esto evitaría que se conviertan en una carga para el gobierno y que trabajen de manera irregular.
Gallardo enfatizó que la acumulación de solicitudes no es culpa de los solicitantes, sino de la falta de eficiencia en la gestión de USCIS. A pesar de la saturación actual, el abogado señaló que el gobierno tiene la responsabilidad de adjudicar las solicitudes de asilo a tiempo. Además, destacó que la medida no afectaría a quienes ya tienen un permiso de trabajo, sino solo a las nuevas solicitudes de asilo.
La medida llega en un momento en que los tiempos de procesamiento se han alargado considerablemente, lo que ha causado incertidumbre entre los solicitantes. La espera prolongada para obtener un permiso de trabajo podría generar una presión económica considerable para aquellos que se encuentran en situación irregular, ya que muchos dependen de este permiso para poder trabajar legalmente.
Aunque la propuesta está en fase de comentario público y aún no se ha implementado, Gallardo advirtió que si la reglamentación entra en vigor, podría afectar negativamente tanto a los inmigrantes como a la economía del país, que depende en gran medida de la fuerza laboral inmigrante.
El especialista también resaltó que, si bien la propuesta está diseñada para frenar el fraude, el proceso de adjudicación de asilo debe ser más eficiente para evitar que los solicitantes queden atrapados en un limbo sin poder trabajar.
Para los analistas, la decisión del DHS es otra “vuelta de tuerca” para apretar la política migratoria de la administración republicana. No obstante, los solicitantes de asilo que actualmente tienen un permiso de trabajo podrán renovarlo sin problemas, pues la medida solo afectará a las nuevas solicitudes.

