Los inmigrantes que hayan acumulado presencia ilegal en Estados Unidos enfrentan desde el 13 de agosto de 2026 un nuevo riesgo si abandonan el país utilizando Advance Parole.
Un precedente del Consejo de Apelaciones de Inmigración (BIA) modificó la interpretación de lo que constituye una salida del territorio estadounidense, lo que puede activar determinadas prohibiciones de admisión al intentar regresar. USCIS ya incorporó el cambio a su información oficial.
La decisión, identificada como Matter of Delcarmen-Lara, dejó sin efecto el criterio establecido en Matter of Arrabally and Yerrabelly en 2012. Durante 14 años, ese precedente permitía que determinados viajes autorizados mediante Advance Parole no fueran considerados una salida para efectos de las sanciones relacionadas con presencia ilegal.
Ahora, USCIS señala que una persona que abandone Estados Unidos con un documento de Advance Parole sí realiza una salida a los efectos de las causales de inadmisibilidad por permanencia ilegal. Tener aprobado ese permiso de viaje, por tanto, ya no evita por sí mismo las posibles consecuencias derivadas del tiempo acumulado sin autorización migratoria.
Viajar con Advance Parole puede activar prohibiciones de reingreso
La consecuencia dependerá del historial de cada extranjero. Quien haya acumulado más de 180 días, pero menos de un año, de presencia ilegal antes de salir puede quedar sujeto a una prohibición de admisión durante 3 años. Si el período alcanza un año o más, el impedimento puede extenderse durante 10 años.
El cambio no implica que todas las personas con Advance Parole recibirán uno de estos castigos. Para determinar el riesgo resulta necesario establecer cuánto tiempo de presencia ilegal acumuló el inmigrante y si alguna excepción prevista en la legislación resulta aplicable. USCIS excluye determinados períodos del cómputo, entre ellos los correspondientes a menores de 18 años y algunas situaciones protegidas por las leyes migratorias.
Cubanos que esperan ajustar estatus deben revisar su historial
La nueva interpretación puede resultar relevante para beneficiarios de DACA, algunas personas amparadas por TPS y extranjeros con trámites pendientes que hayan acumulado presencia ilegal antes de recibir una protección migratoria. También merece atención entre cubanos que proyecten viajar a la Isla u otro país mientras esperan resolver su estatus.
La Ley de Ajuste Cubano permite a determinados ciudadanos de la Isla solicitar la residencia permanente después de cumplir requisitos específicos, incluidos haber sido inspeccionados y admitidos o puestos bajo parole y contar con al menos un año de presencia física en Estados Unidos. Sin embargo, el Advance Parole no elimina una causal de inadmisibilidad originada por presencia ilegal previa.
Viajes realizados antes del 13 de agosto quedan fuera del nuevo criterio
El BIA decidió que Matter of Delcarmen-Lara se aplique de manera prospectiva. La propia Junta reconoció que estaba modificando un precedente de larga duración y concluyó que las expectativas creadas bajo la interpretación anterior debían ser consideradas. Por esa razón, no aplicó la nueva definición de salida al viaje que había realizado la persona involucrada en el expediente antes del cambio.
Para quienes estén pensando en salir ahora de Estados Unidos, la situación es distinta. Un cubano con antecedentes de permanencia irregular debería conocer exactamente cuánto tiempo de presencia ilegal acumuló y qué efecto puede tener una salida antes de utilizar su permiso de viaje.
Debido a que cada expediente puede incluir excepciones, perdones u otras circunstancias particulares, la existencia de DACA, TPS, una solicitud de residencia o un Advance Parole no permite determinar por sí sola el resultado. Antes de viajar, quienes tengan dudas sobre períodos de presencia ilegal deben evaluar su historial con un abogado de inmigración o un representante acreditado.

