La administración Trump ordenó nuevos controles de seguridad reforzados para inmigrantes con solicitudes pendientes de beneficios legales en Estados Unidos, incluidos asilo, residencia permanente, ciudadanía y peticiones familiares, según documentos internos de USCIS citados por CBS News.
La medida, aplicada a casos que requieren huellas dactilares, busca ampliar las revisiones de antecedentes del FBI antes de emitir aprobaciones.
De acuerdo con las directrices internas, los funcionarios del Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos deben reenviar determinadas solicitudes pendientes para someterlas a verificaciones más amplias. También recibieron la instrucción de no aprobar casos que no hayan pasado por esos filtros adicionales.
La disposición puede provocar pausas o demoras en procesos ya acumulados dentro del sistema migratorio estadounidense. Aunque USCIS sostiene que el procesamiento continúa, los solicitantes podrían enfrentar más tiempo de espera antes de recibir una decisión final.
Los controles reforzados tienen su origen en una orden ejecutiva firmada por Donald Trump en febrero. Esa orden pidió al Departamento de Justicia permitir a USCIS un acceso más amplio a la base de datos de antecedentes criminales del FBI, con el argumento de proteger la seguridad pública y nacional.
Según el reporte, el objetivo declarado del gobierno es identificar a extranjeros con historial delictivo o personas que, según las autoridades, pudieran representar riesgos para Estados Unidos.
La medida se inserta en una política migratoria más restrictiva, marcada por mayores revisiones y filtros administrativos.
El impacto principal recaerá sobre trámites que dependen de exámenes biométricos. Entre ellos aparecen solicitudes de Green card, naturalización y algunos expedientes de asilo. También serán revisadas peticiones de patrocinio familiar o de prometidos presentadas por ciudadanos estadounidenses o residentes permanentes.
USCIS indicó a sus oficiales que deben reenviar los controles basados en huellas cuando la información del FBI haya sido recibida antes del 27 de abril. Sin embargo, no será necesario repetir la revisión cuando el funcionario tenga previsto denegar la solicitud.
Ese punto resulta relevante porque sugiere que los casos con posibilidades de aprobación quedarán sujetos a una verificación adicional antes de avanzar.
Para muchos inmigrantes, incluidos cubanos que esperan residencia, ciudadanía o reunificación familiar, el cambio puede añadir incertidumbre a procesos que ya suelen extenderse durante meses.
Un portavoz de USCIS confirmó a CBS News que la agencia implementó nuevos controles para fortalecer la evaluación de solicitantes mediante el acceso ampliado a bases federales de información criminal. Según esa versión oficial, cualquier retraso en la emisión de decisiones debería ser breve.
La medida forma parte de una estrategia más amplia de la administración Trump para endurecer el sistema migratorio. Desde su regreso a la Casa Blanca, USCIS ha aumentado el escrutinio de solicitudes, incluso con revisiones de redes sociales para detectar presuntas opiniones o actividades consideradas “antiestadounidenses”.
El reporte también señala que el gobierno ha ralentizado o suspendido varios procesos migratorios. Entre ellos figuran pausas en casos de asilo gestionados por USCIS y congelamientos de solicitudes presentadas por ciudadanos de 39 países incluidos en una proclamación presidencial conocida como “travel ban”.
Aunque la pausa general sobre asilo fue reducida recientemente, continúa vigente para inmigrantes de esos 39 países. En la práctica, los nuevos controles refuerzan un escenario de mayor vigilancia y menos previsibilidad para quienes buscan regularizar su estatus en Estados Unidos.

