El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este jueves su intención de tomar medidas para proteger a los migrantes sin documentos que trabajan en sectores claves como la agricultura y la hotelería.
En una rueda de prensa, Trump expresó que muchas de las industrias más afectadas por las recientes políticas migratorias de su administración dependen de la mano de obra migrante.
Según el mandatario, muchos de los trabajadores migrantes que llevan más de 20 años en el país y han demostrado ser empleados ejemplares, no tienen ciudadanía estadounidense, pero son esenciales para el funcionamiento de las granjas y los hoteles.
Trump reconoció que las políticas de deportación han afectado directamente a los agricultores, quienes han perdido empleados valiosos por su estatus migratorio. De acuerdo con cifras del Departamento de Agricultura, alrededor del 40% de los trabajadores agrícolas en Estados Unidos carecen de estatus legal.
Ante esta situación, el presidente indicó que pronto firmará una orden ejecutiva para resolver la cuestión con un enfoque de “sentido común”. “No podemos seguir deportando a trabajadores agrícolas solo por su estatus migratorio, porque esto afectaría gravemente la productividad de las granjas”, aseguró Trump en su intervención.
El mandatario republicano también acusó a la administración Biden de permitir la entrada de “criminales” a Estados Unidos bajo lo que denominó una política de “fronteras abiertas”.
En las últimas semanas, ha existido una intensificación de las operaciones del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) para aumentar sus arrestos de migrantes sin estatus legal.
A pesar de que inicialmente ICE centraba sus esfuerzos en arrestar a migrantes con antecedentes penales, en los últimos meses la agencia ha ampliado sus operativos, afectando también a trabajadores que han estado en el país durante años.
El incremento de las redadas en lugares de trabajo y las críticas de organizaciones sindicales subrayan que las políticas de deportación no solo afectan a los migrantes, sino que también amenazan los derechos de los trabajadores y la economía del país.
Visas de trabajo H-B una solución para los migrantes en agricultura y hotelería
Las visas H-B son permisos temporales que permiten a empleadores en EEUU contratar a trabajadores extranjeros en sectores específicos. Estas visas se dividen en dos categorías principales: H-1B y H-2B, cada una con sus propios requisitos y límites anuales establecidos por el Congreso.
La visa H-1B está destinada a profesionales extranjeros que ocuparán puestos en ocupaciones especializadas que requieren al menos una licenciatura o su equivalente. Anualmente, el Congreso establece un límite de 65.000 visas H-1B para nuevos solicitantes. Además, existen 20,000 visas adicionales reservadas para personas que han obtenido una maestría o doctorado en una institución educativa de EEUU.
Por otro lado, la visa H-2B permite a los empleadores estadounidenses contratar trabajadores extranjeros para trabajos temporales no agrícolas, como en la industria hotelera, construcción y paisajismo. Anualmente, el Congreso establece un límite de 66.000 visas H-2B, distribuidas en dos mitades del año fiscal.
Sin embargo, en el año fiscal 2025, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) autorizó la emisión de hasta 64.716 visas adicionales para satisfacer la demanda de empleadores que enfrentan escasez de mano de obra.
Estas visas adicionales se distribuyen en varias asignaciones, incluyendo 20.000 reservadas para nacionales de países específicos como Colombia, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Haití y Honduras, que están exentos del requisito de ser trabajadores retornantes.


2 Comments