Un tribunal federal de apelaciones de Estados Unidos rechazó la política de la administración de Donald Trump que permitía detener a inmigrantes sin ofrecerles la posibilidad de solicitar una fianza, en un fallo emitido por unanimidad por el Segundo Circuito de Apelaciones en Nueva York.
La decisión advirtió que esa práctica plantea “serias preguntas constitucionales” y podría representar el mayor esquema de detención migratoria sin fianza en la historia del país.
El fallo tiene relevancia nacional porque abre la puerta a una posible revisión de la Corte Suprema. Otros tribunales federales, incluidos los circuitos Quinto y Octavo, habían respaldado previamente la misma política.
Esa división entre cortes suele aumentar la posibilidad de que el máximo tribunal intervenga para fijar una interpretación definitiva sobre el alcance de las detenciones obligatorias en materia migratoria.
La medida comenzó a aplicarse en julio, cuando el Departamento de Seguridad Nacional empezó a negar audiencias de fianza a inmigrantes arrestados en distintas zonas de Estados Unidos.
El cambio afectó incluso a personas que llevaban años residiendo en el país y que no tenían antecedentes penales, una situación que generó cuestionamientos legales y una ola de recursos en tribunales federales.
Bajo administraciones anteriores, muchos inmigrantes detenidos lejos de la frontera podían solicitar una audiencia ante un juez de inmigración mientras sus casos avanzaban. Si no eran considerados un riesgo de fuga o una amenaza para la comunidad, podían quedar en libertad bajo fianza. La detención obligatoria estaba vinculada principalmente a personas recién llegadas al territorio estadounidense.
El panel de jueces sostuvo que la interpretación del gobierno contradice el texto, el propósito y la historia de la ley migratoria de 1996. Esa norma fue diseñada para acelerar la deportación de quienes llegaban al país sin autorización, pero conservaba la posibilidad de fianza para inmigrantes que ya se encontraban dentro de Estados Unidos y enfrentaban procesos migratorios.
La política también generó una fuerte presión sobre el sistema judicial. Al no poder pedir fianza en la corte migratoria, miles de detenidos acudieron a los tribunales federales mediante recursos de hábeas corpus.
Según el fallo, más de 30.000 demandas relacionadas con detenciones migratorias han llegado a las cortes como resultado de la campaña de deportaciones masivas de la administración Trump.
El juez Joseph F. Bianco, designado por Trump, redactó la opinión del panel. La decisión también fue respaldada por Alison J. Nathan, nominada por Joe Biden, y José A. Cabranes, designado por Bill Clinton.
Bianco señaló que más de 370 jueces federales, cerca del 90% de quienes han revisado casos similares, rechazaron la interpretación del gobierno sobre la detención obligatoria.
El caso analizado involucra a Ricardo Aparecido Barbosa da Cunha, ciudadano brasileño que ingresó a Estados Unidos alrededor de 2005. Barbosa solicitó asilo en 2016 y obtuvo autorización de trabajo mientras su petición seguía pendiente.
No tiene antecedentes penales, posee una vivienda en Massachusetts, vive con su esposa y dos hijos ciudadanos estadounidenses, y dirige una pequeña empresa de construcción.
Barbosa fue detenido en septiembre de 2025 mediante una orden administrativa y colocado en proceso de deportación. Después de que un juez migratorio determinó que estaba sujeto a detención obligatoria, presentó un recurso federal.
El tribunal consideró que mantener detenidas durante largos periodos a personas en circunstancias similares genera dudas constitucionales si el gobierno no demuestra una relación razonable con un fin legítimo y no punitivo.
Organizaciones defensoras de inmigrantes celebraron el fallo y afirmaron que el gobierno no puede detener de forma obligatoria a millones de no ciudadanos sin darles oportunidad de pedir su liberación.
El Departamento de Seguridad Nacional defendió la política, sostuvo que ICE tiene la ley y los hechos de su lado, y sugirió que buscará revertir la decisión ante tribunales superiores.

