Miles de trabajadores extranjeros que residen legalmente en Estados Unidos podrían enfrentar cambios importantes si la administración de Donald Trump aprueba una propuesta que busca eliminar el actual periodo de gracia de 60 días otorgado después de perder un empleo.
La iniciativa, impulsada por el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) y el Servicio de Ciudadanía e Inmigración (USCIS), todavía se encuentra en revisión y no constituye una norma vigente.
El proyecto, denominado “Eliminating the Discretionary 60-day Grace Period”, fue enviado para evaluación interna el 6 de agosto de 2026. Su objetivo es eliminar una protección creada para ciertos trabajadores extranjeros con visas patrocinadas por empleadores, quienes actualmente disponen de dos meses para buscar una nueva oportunidad laboral o resolver su situación migratoria.
Despidos podrían convertirse en problemas migratorios inmediatos
Actualmente, los trabajadores con determinadas categorías de visa pueden permanecer hasta 60 días en territorio estadounidense después de perder el empleo. Durante ese periodo tienen la posibilidad de conseguir otro patrocinador, solicitar un cambio de estatus o preparar su salida del país sin caer automáticamente en una violación migratoria.
Esta medida fue establecida en 2016 para evitar que profesionales extranjeros tuvieran que abandonar Estados Unidos de forma inmediata tras un despido. La protección puede utilizarse una vez durante cada periodo de validez de la visa.
La propuesta afectaría a personas con visas E-1, E-2, E-3, H-1B, H-1B1, L-1, O-1 y TN, además de algunos familiares dependientes.
Entre los posibles afectados se encuentran trabajadores especializados bajo la visa H-1B, ejecutivos trasladados dentro de una misma empresa con permisos L-1, profesionales mexicanos y canadienses bajo el acuerdo comercial T-MEC y personas reconocidas por sus capacidades extraordinarias mediante la categoría O-1.
La medida aún no es una regla definitiva
Aunque la iniciativa genera preocupación entre trabajadores migrantes legales, el gobierno federal todavía no la ha convertido en una regulación oficial. El texto completo tampoco ha sido publicado y deberá cumplir varias etapas antes de entrar en vigor.
El proceso requeriría su publicación en el Federal Register, seguido de un periodo para recibir comentarios del público. Después, las autoridades tendrían que decidir si aprueban la propuesta como una norma definitiva.
Mientras ese procedimiento no avance, el periodo de gracia de 60 días continúa vigente. Un despido laboral no obliga actualmente a estos trabajadores a abandonar Estados Unidos de manera inmediata.
Una nueva presión sobre migrantes con estatus legal
La iniciativa forma parte de la política migratoria más estricta impulsada durante el segundo mandato de Trump, que ha aumentado las medidas contra personas sin autorización de permanencia y ha endurecido los controles sobre extranjeros.
Sin embargo, esta propuesta apunta a un grupo distinto: trabajadores que ingresaron al país con permisos legales y que suelen ocupar puestos especializados dentro de la economía estadounidense.
Si finalmente se aprueba sin modificaciones, quienes pierdan su empleo podrían verse obligados a salir de Estados Unidos y gestionar desde el extranjero una nueva autorización migratoria, salvo que las autoridades utilicen alguna facultad discrecional para permitirles permanecer en el país.

