La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) y el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) de Estados Unidos han presentado una nueva propuesta que podría obligar a los turistas de varios países a proporcionar un historial de sus redes sociales de los últimos cinco años ante de autorizárseles la entrada a territorio estadounidense.
La medida, que afectaría a ciudadanos de países como España y Chile, se aplicaría a quienes soliciten autorización de viaje bajo el Sistema Electrónico de Autorización de Viaje (ESTA), el cual permite a los turistas permanecer en EEUU por hasta 90 días sin visa.
La administración del presidente Donald Trump justifica esta propuesta como una medida para reforzar la seguridad nacional. El gobierno ha implementado varias políticas para endurecer las fronteras y las regulaciones migratorias, incluyendo el monitoreo más exhaustivo de los visitantes extranjeros.
Sin embargo, este plan ha generado preocupaciones entre analistas y defensores de los derechos digitales, quienes advierten que podría convertirse en un obstáculo para los viajeros internacionales.
Aparte de los datos de redes sociales, la nueva propuesta también incluiría la recolección de números de teléfono, direcciones de correo electrónico y más detalles sobre los familiares de los solicitantes.
La medida forma parte de un esfuerzo más amplio para revisar la “presencia en línea” de los viajeros, algo que ya se ha implementado previamente en el caso de solicitantes de visados de estudiante y trabajadores cualificados.
El gobierno de EEUU también exigiría que los perfiles de redes sociales sean públicos para facilitar estas verificaciones. Si un solicitante no incluye todos sus nombres de usuario de redes sociales de los últimos cinco años, podría enfrentarse a la denegación de su visado.
Aunque la medida aún está en fase de propuesta y ha sido abierta a comentarios públicos durante 60 días, ya ha suscitado fuertes críticas. La Electronic Frontier Foundation, una organización que defiende los derechos digitales, ha expresado su preocupación por el impacto que este tipo de políticas podría tener en las libertades civiles.
Por otro lado, los expertos en inmigración han sugerido que esta medida podría aumentar los tiempos de espera para la aprobación del ESTA, lo que podría afectar la experiencia de los viajeros.
EEUU espera una gran afluencia de turistas internacionales debido a eventos como el Mundial de Fútbol 2026, que se celebrará en conjunto con Canadá y México, y los Juegos Olímpicos de 2028 en Los Ángeles.
Sin embargo, la implementación de estas nuevas políticas podría tener un impacto negativo en la industria turística estadounidense. Según el Consejo Mundial de Viajes y Turismo, EEUU sería el único país entre 184 economías analizadas que experimentaría una disminución en el gasto de los turistas internacionales en 2025.
Este nuevo requerimiento de información se suma a otras políticas de endurecimiento en las fronteras de EEUU, como el boicot de algunos viajeros canadienses y las restricciones impuestas a países como Cuba y Venezuela.
Los funcionarios del gobierno han argumentado que estas medidas son necesarias para proteger la seguridad nacional, especialmente tras el reciente ataque terrorista en Washington D.C. Sin embargo, algunos expertos han señalado que estas acciones podrían afectar las relaciones diplomáticas y el turismo con países aliados.

