Solo el 31% de los casos en Corte de Inmigración contaban con un abogado al momento de emitirse sentencias durante el año fiscal 2024. Por lo tanto, las probabilidades de que los migrantes encuentren una resolución favorable, incluida el otorgamiento de asilo, son más bajas.
Mientras que durante septiembre, solo el 15% de los inmigrantes, incluidos los niños no acompañados, contaban con un abogado que los asistiera en los casos del Tribunal de Inmigración cuando se emitió una orden de deportación.
De acuerdo con la organización Transactional Records Access Clearinghouse (TRAC), que se dedica a recopilar, investigar y distribuir datos sobre el gobierno federal, durante el año fiscal 2024, llegaron a las Cortes de Inmigración casi 1.8 millones de casos nuevos, frente a un máximo anterior de 1.4 millones.
A pesar de que los tribunales cerraron más de 900.000 casos de inmigración, la mayor cantidad en un solo año fiscal y más de 235.000 que la cantidad en el año fiscal 2023, actualmente hay una gran saturación con más de 3.7 millones de expedientes acumulados en espera de una resolución. De estos, 1.594.394 inmigrantes ya han presentado solicitudes formales de asilo y ahora están esperando audiencias.
Durante el año fiscal 2024, se ordenó la deportación de un total de 314.773 personas, una cifra récord. Cuando se combinan con las salidas voluntarias, la cantidad de migrantes con casos cerrados de expulsión suman 323.661. Este último número representa el 38% de todos los casos completados.
Según los registros judiciales, solo el 0.47% de los nuevos casos del año fiscal 2024 solicitaron órdenes de deportación basadas en alguna supuesta actividad delictiva del inmigrante, aparte de una posible entrada ilegal.
El condado de Miami-Dade, en Florida, tiene la mayor cantidad de residentes con casos de deportación pendientes en el Tribunal de Inmigración. Entre los casos de la Corte de Inmigración completados en septiembre de 2024, los inmigrantes en Idaho tuvieron la proporción más alta de personas a las que se les ordenó la expulsión. Los residentes de Maine tuvieron la proporción más baja de personas a las que se les ordenó la expulsión

