A partir del 1 de abril de 2025, el régimen cubano exigirá a todos los ciudadanos cubanos presentar un pasaporte vigente para ingresar al territorio nacional, poniendo fin a la medida implementada en 2020 que permitía la entrada con documentos vencidos. Esta decisión, anunciada por Ana Teresita González Fraga, directora de Asuntos Consulares del Minrex, se justifica en la “normalización de vuelos internacionales” y el pleno funcionamiento de las oficinas consulares.
El beneficio, aplicado durante la pandemia de COVID-19, buscaba facilitar el regreso de los cubanos en un contexto de restricciones globales. Sin embargo, con la nueva disposición, aquellos que deseen visitar la Isla deberán renovar sus documentos, lo que podría significar un impacto económico y burocrático significativo para miles de cubanos en el exterior.
Desde 2023, el pasaporte cubano tiene una validez de diez años para mayores de 16 años, con un costo de $180 en el extranjero o 2.500 pesos cubanos (CUP) si se solicita dentro de Cuba. Aunque se eliminó la necesidad de prórrogas bianuales, el precio sigue siendo un obstáculo para muchos, especialmente considerando las dificultades económicas actuales.
Mario J. Pentón, periodista cubano, señaló que estas medidas son vistas como una estrategia del régimen para obtener ingresos de la diáspora. “Es un negocio lucrativo que explota la necesidad de los cubanos en el extranjero de visitar a sus familias”, afirmó durante un programa en redes sociales.
Para muchos, las nuevas disposiciones profundizan el aislamiento de la diáspora y el descontento con las políticas migratorias de discriminación hacia los cubanos en el extranjero. Además, según el abogado Jesús Novo, es vital que los cubanos en Estados Unidos revisen cuidadosamente estas normativas para evitar problemas legales al regresar a la Isla tras solicitar asilo.
La medida refuerza las barreras económicas y administrativas que dificultan los viajes a Cuba, en un momento donde el turismo y las visitas familiares han caído drásticamente. Antes de 2018, entre 500,000 y 600,000 cubanos viajaban anualmente a la Isla. En contraste, los primeros meses de 2024 registraron apenas 244,116 visitantes, una caída del 52% en cinco años.
La comunidad cubana en el exterior, particularmente en Estados Unidos, continuará exigiendo cambios que reconozcan sus derechos y reduzcan las barreras que les impiden mantener una relación fluida con su país natal.

