Miles de titulares de residencias permanentes (Green card) en Estados Unidos han comenzado a cancelar o posponer sus viajes al extranjero debido a recientes detenciones e interrogatorios agresivos realizados por las autoridades migratorias estadounidenses bajo la administración del presidente Donald Trump.
Según reveló The Washington Post, estas acciones han generado temor e incertidumbre entre aproximadamente 12.8 millones de residentes permanentes legales en Estados Unidos. El abogado de inmigración Pouyan Darian, quien previamente había asegurado que viajar era seguro, ahora recomienda precaución ante recientes incidentes en aeropuertos del país.
Entre los casos más notorios destaca el arresto de Mahmoud Khalil, activista político palestino detenido al regresar a EEUU, acusado de apoyar al grupo Hamás. Khalil permanece detenido en Luisiana y enfrenta críticas por ser un objetivo político. Otro caso similar es el de Fabian Schmidt, residente permanente desde 2008, presionado por agentes migratorios para renunciar a su residencia tras un viaje a Alemania. Schmidt se encuentra en espera de una audiencia migratoria en Rhode Island.
El abogado Darian ha cambiado por completo sus recomendaciones tras estos sucesos, alertando a sus clientes sobre posibles riesgos al reingresar a Estados Unidos. Declaró que la administración Trump parece decidida a expandir sus acciones más allá de inmigrantes indocumentados, afectando también a residentes legales.
Expertos legales señalan que esta ofensiva marca un cambio radical en la política migratoria de EEUU. Las medidas más agresivas incluyen interrogatorios intimidantes en aeropuertos y presiones para que los residentes permanentes renuncien a sus tarjetas verdes, utilizando formularios conocidos como I-407.
Hilton Beckham, comisionado adjunto de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza, aseguró que la administración Trump solo actúa contra quienes infringen leyes migratorias o han cometido fraudes en sus solicitudes. A pesar de ello, persiste la incertidumbre y temor en la comunidad inmigrante, acentuada por videos virales en redes sociales denunciando detenciones arbitrarias.
Analistas indican que estas acciones forman parte de una estrategia más amplia para reducir drásticamente la inmigración legal bajo argumentos de seguridad nacional. Recientemente, el gobierno ralentizó la emisión de tarjetas verdes, especialmente para asilados y refugiados, lo que incrementa el nerviosismo entre quienes poseen residencia permanente.
Abogados de inmigración entrevistados afirman estar inundados con consultas de clientes preocupados. Muchos residentes permanentes han optado por cancelar o aplazar viajes familiares, vacaciones o incluso funerales por miedo a enfrentar interrogatorios o deportaciones.
Joshua Goldstein, abogado migratorio de Los Ángeles, señaló que la administración Trump está ampliando su alcance a residentes legales, algo que preocupa incluso a ciudadanos estadounidenses con antecedentes migratorios. «Esto va más allá de personas con antecedentes criminales, ahora atemoriza a cualquiera con raíces migrantes», afirmó.
La preocupación en redes sociales aumenta considerablemente, comparando estas políticas migratorias con prácticas autoritarias y cuestionando el impacto en las libertades civiles en EEUU. Estas medidas han generado un ambiente de ansiedad y temor generalizado entre los titulares de Green card, quienes ahora enfrentan un futuro incierto mientras la administración Trump intensifica su campaña migratoria.

