Una reciente decisión de la Junta de Apelaciones de Inmigración de Estados Unidos (BIA) estableció que los inmigrantes que financien o coordinen la entrada irregular de familiares al país pueden perder la posibilidad de demostrar “buen carácter moral” y acceder a una cancelación de deportación.
El fallo, emitido el 31 de julio de 2026 en el caso Matter of L-L-R-, afecta a un ciudadano guatemalteco que contrató a un traficante para trasladar a su hijo menor hasta la frontera entre México y Estados Unidos.
Según la resolución publicada por la Oficina Ejecutiva para la Revisión de Inmigración (EOIR), el padre sabía que el menor no contaba con autorización legal para ingresar al territorio estadounidense. Su intención era reunirse con el niño, quien sería trasladado desde Guatemala hacia sus padres, residentes en Estados Unidos.
Durante la apelación, el inmigrante sostuvo que solo pagó por el traslado hasta la frontera y que no había contratado al traficante para realizar un cruce ilegal. También afirmó que el menor podía entregarse a las autoridades y solicitar protección migratoria.
La BIA rechazó esos argumentos y determinó que la legislación migratoria considera inadmisible a quien conscientemente “anime, induzca, ayude, instigue o facilite” que otro extranjero entre o intente entrar sin autorización a Estados Unidos.
La ayuda a un familiar también puede generar consecuencias migratorias
El tribunal indicó que no es necesario que la persona logre cruzar ilegalmente la frontera para que exista una violación. La asistencia destinada a facilitar un intento de entrada irregular puede ser suficiente para aplicar la norma.
En el caso analizado, los jueces tomaron en cuenta que el padre buscó al traficante, pagó el servicio y mantuvo comunicación con las personas encargadas del traslado. Además, conocía que su hijo no tenía documentos migratorios válidos.
La esposa del inmigrante declaró que el menor fue detenido por agentes migratorios cuando se encontraba en una zona desértica. Aunque el objetivo familiar era la reunificación, la BIA concluyó que la conducta encajaba dentro de las acciones que la ley busca sancionar.
El precedente tiene importancia para personas que desde Estados Unidos han enviado dinero o coordinado viajes de familiares hacia la frontera mediante traficantes de personas. En 2024, dos cubanos residentes permanentes fueron detenidos por transportar migrantes indocumentados, aunque ese caso correspondió a una investigación penal diferente.
El “buen carácter moral” puede definir el futuro migratorio
La cancelación de deportación es una alternativa disponible para ciertos inmigrantes que enfrentan procesos ante un juez y no poseen residencia permanente. Entre los requisitos está haber vivido al menos 10 años en Estados Unidos, mantener buen carácter moral durante el período requerido, no contar con determinadas condenas y demostrar un perjuicio excepcional para familiares ciudadanos o residentes legales.
Cuando un juez aprueba la solicitud, el inmigrante puede evitar la deportación y obtener la residencia permanente. Sin embargo, la ley establece varias conductas que impiden cumplir con el requisito de buen carácter moral, incluida la ayuda consciente a la entrada ilegal de otro extranjero.
En Matter of L-L-R-, los hechos ocurrieron en 2021. Debido a que todavía estaban dentro del período utilizado para evaluar la conducta del solicitante, la BIA determinó que el padre no podía cumplir ese requisito y confirmó que no tenía acceso a la cancelación de deportación.
La decisión no significa que cualquier apoyo a un familiar tenga automáticamente la misma consecuencia. La norma exige conocimiento y participación en acciones destinadas a facilitar una entrada ilegal. Por ello, abogados migratorios recomiendan revisar cada caso antes de solicitar beneficios o presentar defensas ante tribunales de inmigración, especialmente para quienes hayan pagado rutas con coyotes o ayudado a familiares a llegar a la frontera estadounidense.

