El 20 de febrero de 2026, la Secretaría de Marina-Armada de México (Semar) activó un operativo de búsqueda y rescate tras la desaparición de una embarcación rústica con ocho cubanos a bordo, que perdió contacto mientras se encontraba en el Caribe Mexicano. Casi tres días después no hay noticias de los náufragos.
El incidente, reportado a través del comunicado oficial CPIM 028-2026, indica que la nave, sin nombre ni matrícula, zarpó desde Cuba en condiciones precarias en busca de un futuro mejor en México.
A pesar de los esfuerzos continuos de la Marina, las condiciones adversas complicaron las labores de rescate. Un frente frío que afectaba la región trajo consigo fuertes vientos y oleaje de hasta cuatro metros, lo que dificultó la localización de la embarcación. Sin embargo, la Secretaría de Marina desplegó unidades navales, personal especializado y aeronaves para rastrear la zona cercana a Banco Chinchorro, un área estratégica frente a la costa de Quintana Roo.
El Banco Chinchorro, conocido por ser un punto de alto tránsito migratorio, se convirtió en la zona principal de las labores de búsqueda. Las autoridades emitieron un llamado urgente a pescadores y navegantes para que extremaran precauciones y reportaran cualquier avistamiento de la embarcación o de los ocupantes a través del canal VHF 16.
Aunque no se han revelado los nombres ni detalles personales de los desaparecidos, se sabe que la tripulación estaba compuesta por cuatro hombres y cuatro mujeres.
Este incidente ocurre en un contexto de creciente migración irregular de cubanos, quienes, en su desesperación por escapar de las difíciles condiciones en la isla, arriesgan sus vidas en embarcaciones improvisadas. La Secretaría de Marina reiteró su llamado a evitar estos viajes peligrosos debido a los riesgos que representan las condiciones meteorológicas y marítimas en la región.
El aumento de los intentos de migración cubana por rutas cada vez más peligrosas es una realidad preocupante. Un suceso reciente, ocurrido el 16 de febrero de 2026, refleja esta problemática. En esa fecha, siete balseros cubanos fueron rescatados en el mismo sector de Banco Chinchorro, tras naufragar en el mar.
En ese operativo, la Marina de México, en coordinación con la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas y el Instituto Nacional de Migración, logró rescatar a los sobrevivientes. Estos fueron trasladados a la comunidad costera de Mahahual, donde recibieron atención médica y fueron puestos bajo resguardo del INM.
Este evento subraya los riesgos asociados con las embarcaciones hechizas que navegan en el Caribe Mexicano, una región donde se han registrado numerosos naufragios de migrantes cubanos que intentan llegar a México. La Secretaría de Marina sigue con la esperanza de que los ocho desaparecidos sean localizados con vida, a pesar de las adversas condiciones en el mar.
