En 2025, España presenta nuevas opciones para que los extranjeros puedan regularizar su situación y obtener la residencia legal. El 20 de mayo entró en vigor un nuevo reglamento de extranjería que facilita varios procedimientos, especialmente los arraigos, considerados la principal vía de normalización para quienes ya están en el país en situación irregular.
Vicente Marín, abogado especialista en derecho de extranjería y director del portal Parimigrantes.info, explica que los nuevos arraigos son mucho más accesibles. Por ejemplo, el arraigo social ahora se denomina arraigo socio-laboral, con requisitos menos estrictos, y se reduce el tiempo mínimo de residencia de tres a dos años. Esta figura permite trabajar legalmente y está destinada a extranjeros que llevan más de dos años en España.
Los arraigos sociales con vínculos familiares y los arraigos socio-formativos, que implican realizar una formación, también forman parte de estas facilidades. Incluso existe el arraigo segunda oportunidad, para quienes tuvieron residencia, pero la perdieron por alguna circunstancia. Asimismo, el arraigo familiar se mantiene, dirigido principalmente a familiares de niños comunitarios o cuidadores de ciudadanos comunitarios.
Más allá de los arraigos, existen otros permisos basados en circunstancias especiales, como enfermedades sobrevenidas, colaboración con autoridades o condición de víctimas, que pueden ser una puerta hacia la residencia.
El 2025 podría marcar un año clave para una regularización extraordinaria, la primera en dos décadas. El gobierno español considera la posibilidad de un procedimiento más flexible que permitiría regularizar a quienes estaban en España antes de enero de 2025 y no tienen antecedentes penales. Aunque los detalles aún están por definirse, esta medida podría extender la residencia a cientos de miles de extranjeros.
Paralelamente, la figura de la residencia para familiares de ciudadanos españoles adquiere relevancia, dado que anualmente cerca de 200.000 personas obtienen la nacionalidad por residencia, cifra que podría aumentar a 250.000 en 2025. Los familiares de estos nuevos españoles pueden acceder a la residencia bajo un nuevo estatuto más favorable, ampliando las posibilidades de regularización.
Otros procedimientos habituales para conseguir residencia incluyen permisos para nómadas digitales, residencias no lucrativas para personas con medios económicos propios y autorizaciones para profesionales altamente cualificados, todos contemplados en la ley de emprendedores.
Visas a España: ahora serán seis tipos diferentes con igual duración
El nuevo Reglamento de Extranjería también reformó el sistema de visados para simplificar la gestión migratoria y facilitar el acceso a la residencia y el trabajo. Ahora existen seis tipos de visado, todos con una duración máxima de un año: visado de estancia de corta duración, visado de estancia de larga duración, visado de residencia, visado de tránsito aeroportuario, y dos novedades: visado de carácter extraordinario y visado para la búsqueda de empleo.
El visado para búsqueda de empleo permite a los extranjeros residir legalmente un año en España mientras buscan un contrato laboral, evitando la antigua obligación de tramitar permisos desde el país de origen. Quienes obtienen un contrato pueden solicitar residencia y trabajo por cuenta ajena, inicialmente por un año y renovable por cuatro, con posibilidad de cambiar a trabajo por cuenta propia.
La residencia no lucrativa sigue vigente para quienes puedan demostrar medios económicos de al menos 2.400 euros mensuales, ideal para pensionados o personas con ingresos independientes. Además, la residencia y trabajo por cuenta propia se mantiene, exigiendo plan de negocios y requisitos formales para emprendedores y profesionales liberales.
