En 2025, Donald Trump regresó a la Casa Blanca. A lo largo del primer año, su administración implementó una serie de medidas migratorias que transformaron drásticamente el panorama para los migrantes. El objetivo manifiesto del gobierno es proteger la Seguridad Nacional de EEUU y también expulsar del país a todos los migrantes que se encuentren en una situación irregular.
Desde la suspensión de programas de asilo y refugiados hasta la eliminación del Estatus de Protección Temporal (TPS) para varios países, estas decisiones marcaron un cambio hacia políticas más restrictivas.
Declaración de emergencia nacional en la frontera sur de EEUU
Enero de 2025. Trump firmó un decreto declarando una emergencia nacional en la frontera sur de EE.UU. como parte de su enfoque de seguridad migratoria. Esto permitió la movilización de recursos adicionales del Pentágono y las fuerzas armadas para continuar con la construcción del muro fronterizo y el reforzamiento de la seguridad. Esta medida respondía a su agenda de reducir el flujo migratorio irregular y reforzar las políticas de control fronterizo, buscando una mayor seguridad nacional.
Cierre de la aplicación CBP One
Febrero de 2025. La administración Trump decidió suspender el uso de la aplicación CBP One, que permitía a los migrantes solicitar citas para ingresar a EE.UU. Esta aplicación, lanzada en años anteriores, facilitaba a los migrantes obtener permisos para ingresar a EE.UU. y realizar trámites de asilo. Al cerrarse, se dificultó el acceso a los procedimientos de asilo, agravando la situación para los solicitantes, especialmente para quienes enfrentaban largas esperas en la frontera.
Cierre del parole humanitario para cubanos, venezolanos, haitianos y nicaragüenses
La administración Trump suspendió el parole humanitario para migrantes de Cuba, Venezuela, Haití y Nicaragua. Esta medida se implementó como parte de una política más restrictiva de inmigración, con el argumento de evitar la inmigración ilegal y reducir el número de migrantes provenientes de estos países. El parole humanitario ofrecía una forma de ingreso temporal a EEUU en situaciones de emergencia, pero con su eliminación, los migrantes de estos países quedaron con menos opciones legales para ingresar.
Reinstauración de la política «Permanecer en México»
En una medida diseñada para evitar que los migrantes esperaran en EE.UU. mientras sus solicitudes de asilo eran procesadas, Trump reinstauró la política «Permanecer en México». Esta política obligaba a los solicitantes de asilo a permanecer en territorio mexicano hasta que su caso fuera resuelto en EE.UU.
México tuvo que aprobar esta medida, lo que generó tensiones diplomáticas entre ambos países. Esta política fue criticada por las difíciles condiciones que enfrentaban los migrantes en México, incluyendo la violencia y el riesgo de deportación.
Proceso para poner fin a la ciudadanía por derecho de nacimiento
Trump comenzó un proceso para eliminar la ciudadanía por nacimiento, lo que afectaría a los hijos de migrantes nacidos en EE.UU. Según Trump, esta medida buscaría frenar lo que él describió como “turismo de nacimiento”, donde personas viajaban a EE.UU. para dar a luz y obtener la ciudadanía para sus hijos. Este cambio requeriría una enmienda constitucional, por lo que se generó una gran controversia y una posible batalla legal.
Suspensión del reasentamiento de refugiados
La administración Trump suspendió el reasentamiento de refugiados en EE.UU. por un mínimo de cuatro meses. Esta medida fue tomada en medio de las crecientes preocupaciones sobre la seguridad nacional y los impactos de la inmigración masiva. Limitar la entrada de refugiados fue parte de los esfuerzos para reducir la inmigración, lo que afectó a personas que huían de la persecución y la violencia en sus países.
Eliminación y fin del TPS para varios países
Trump puso fin al Estatus de Protección Temporal (TPS) para varios países, incluidos El Salvador, Haití, Honduras, Nicaragua y Venezuela. El TPS ofrecía protección temporal a los inmigrantes de estos países debido a condiciones excepcionales, como desastres naturales o crisis políticas. La cancelación del TPS dejó a miles de migrantes sin estatus legal y los expuso a la posibilidad de ser deportados, aumentando la incertidumbre para aquellos que habían vivido en EE.UU. durante años bajo esa protección.
Travel ban y suspensiones de citas para visas
Trump implementó una nueva fase de su travel ban (prohibición de entrada) que afectaba en un principio a 19 países, incluido Cuba. Algunos tenían restricciones parciales y otros totales. En diciembre de 2025, el listado se amplió para abarcar a 39 naciones.
Esta medida limitó significativamente la capacidad de personas de ciertos países para obtener visas para ingresar a EEUU. Además, la suspensión de citas para visas retrasó aún más el acceso a las visas para miles de solicitantes, creando una mayor barrera migratoria.
Implantación de un cobro fee para entrar a EEUU con visa
Como parte de sus esfuerzos por reducir la carga en el sistema migratorio y aumentar los ingresos del gobierno, Trump introdujo una tarifa adicional (fee) para los solicitantes de visa que ingresaran a EEUU.
Ahora el costo adicional es de 250 dólares para las visas de no inmigrante a EEUU (turismo, negocios, estudiantes). Se implementó a partir del 1 de octubre de 2025, sumándose a la tarifa base de $185, para un costo total de aproximadamente $435 USD. Esta tarifa es obligatoria para la emisión de nuevas visas (incluyendo renovaciones si la aprobación es posterior a esa fecha) y busca financiar mejoras administrativas y el control migratorio.
Esta tarifa fue vista como una barrera económica adicional para los migrantes, especialmente para aquellos con menos recursos, que ya enfrentaban altos costos asociados con el proceso de inmigración.
Eliminación del programa de diversidad de visas (lotería de visas)
Trump pausó el programa de diversidad de visas, conocido como la «lotería de visas», que permitía a personas de países con baja inmigración a EE.UU. obtener una visa para residencia permanente.
Este programa fue considerado un medio de acceso a EE.UU. para muchas personas de África, Asia y América Latina. Su eliminación redujo las oportunidades para aquellos que dependían de este sorteo para obtener una oportunidad de inmigrar.
Revisión de redes sociales para los solicitantes de visa
La administración Trump implementó una medida que obligaba a los solicitantes de visa a proporcionar información sobre sus cuentas de redes sociales como parte del proceso de solicitud. Esta revisión se justificaba bajo el pretexto de la seguridad nacional, pero generó preocupaciones sobre la invasión de la privacidad y sobre cómo afectaría a los solicitantes, en especial a aquellos que no tenían acceso o usaban redes sociales.
Revisión de Green Card y revocación de la misma
Trump ordenó una revisión exhaustiva de las tarjetas verdes (Green Cards) otorgadas y comenzó a revocar algunas de ellas. Esta medida afecta a los inmigrantes que ya habían obtenido la residencia permanente, sometiéndolos a una revisión de sus antecedentes y situaciones legales. Además, se paralizaron todos los trámites migratorios pendientes para establecer nuevos protocolos de revisión.
Fin de programas de reunificación familiar para ciudadanos de varios países
También se puso fin a los programas de reunificación familiar para los ciudadanos de Colombia, Cuba, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Haití y Honduras. Esta decisión afectó a miles de familias que esperaban reunirse con sus seres queridos en EEUU bajo las categorías de reunificación familiar. La eliminación de estos programas aumenta la separación de familias y dificulta la reunificación de los migrantes con sus familiares.
