Juana Orquídea Acanda Rodríguez, una exjueza cubana de 62 años, fue deportada este sábado a la isla tras ser acusada por las autoridades estadounidenses de ingresar al país ocultando su militancia en el Partido Comunista de Cuba (PCC), según confirmó ella misma a este medio en una llamada telefónica desde La Habana.
Aunque inicialmente no quiso ofrecer declaraciones, Acanda Rodríguez terminó reconociendo su situación con una reflexión: “Los hombres se equivocan”, dijo en alusión a los señalamientos del gobierno de Estados Unidos.
“Yo ahora tengo salud, que es lo importante y tengo libertad. Estoy tranquila”, aseguró desde su vivienda, donde afirmó encontrarse acompañada de su pareja. “Estoy en mi casa con mi compañero. Estoy bien. Hoy llegué a Cuba. Creo que tuve una experiencia. Tener experiencias es algo bueno. Viví por lo menos —en las condiciones que fueron, pero viví— 21 días en Estados Unidos. Yo no lo conocía. Es algo que conocí”, reflexionó.
Al ser consultada sobre su expulsión, la exfuncionaria respondió con serenidad: “La vida sigue. Todos nos equivocamos. Todos tenemos derecho a equivocarnos. Soy una mujer humilde.”
La detención de Acanda Rodríguez se produjo el pasado 20 de marzo, cuando agentes de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés) la interceptaron en el Aeropuerto Internacional de Miami. Según CBP, la exjueza obtuvo una visa de inmigrante a través de una reclamación familiar presentada por su hijo, ciudadano estadounidense.
Sin embargo, durante el proceso de entrevistas y revisión de antecedentes, las autoridades determinaron que había ocultado información clave sobre su historial laboral y político. CBP aseguró que Acanda “mintió durante entrevistas de visado al omitir su historial como funcionaria del sistema judicial cubano y su afiliación política”, y que poseía “vínculos directos con el gobierno cubano”, autodefiniéndose como “militante” del PCC.
Fuentes con conocimiento directo del caso indicaron a este medio, bajo condición de anonimato, que su intento por ingresar a EEUU forma parte de una tendencia preocupante.
“Como siempre ocurre, los hijos de los dirigentes del régimen en todos los niveles se van a Estados Unidos y luego intentan traer a sus padres viejos para que escapen del hambre y las malas condiciones de los hospitales que ellos mismos crearon para el pueblo. Esto tiene que terminar”, dijo la fuente.
De acuerdo con el informe oficial, Acanda enfrenta cargos por fraude migratorio, tergiversación de hechos, e inadmisibilidad bajo la sección 212(a) de la Ley de Inmigración de Estados Unidos, así como por declaraciones falsas y la presentación de documentos fraudulentos, conforme al Título 18 del Código de EEUU.
“Ella admitió haber mentido sobre su empleo y afiliaciones políticas para obtener beneficios migratorios de manera fraudulenta”, señaló CBP. Actualmente, está siendo procesada para su expulsión definitiva del país y se evalúa la posibilidad de enjuiciamiento federal.
La administración estadounidense ha endurecido sus controles sobre los titulares de visado, recordando que la evaluación migratoria no termina con la aprobación consular, sino que permanece vigente mientras la persona se encuentre bajo el amparo de dicho documento.
Entre los motivos más frecuentes de revocación figuran el uso indebido del visado, declaraciones falsas, antecedentes penales, problemas financieros y la violación de condiciones específicas de la categoría migratoria. Asimismo, se han reportado casos en los que denuncias ciudadanas derivaron en investigaciones concluyentes y, en algunos casos, deportaciones inmediatas.

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