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Informe destapa décadas de espionaje castrista en instituciones de EEUU

El Departamento de Estado de Estados Unidos publicó este lunes 20 de julio en Washington un informe de 100 páginas que acusa al régimen cubano de ejecutar, desde 1959, una campaña de espionaje, infiltración institucional y expansión ideológica contra los intereses estadounidenses.

El documento, titulado “Cuba: la capital del comunismo del siglo XXI”, forma parte de la ofensiva de la administración de Donald Trump contra el terrorismo político de extrema izquierda.

Washington sostiene que La Habana compensó su desventaja militar mediante una estrategia de “guerra de desgaste prolongada”.

Ese sistema habría combinado labores de inteligencia, sabotaje, reclutamiento de simpatizantes y apoyo a organizaciones intermediarias dentro y fuera de Estados Unidos.

Según el reporte, el aparato castrista logró penetrar instituciones estadounidenses, formar activistas extranjeros y mantener redes de influencia durante casi siete décadas. El Departamento de Estado afirma que estas operaciones sobrevivieron al derrumbe de la Unión Soviética y se adaptaron a nuevos movimientos políticos.

 

Washington vincula al castrismo con movimientos radicales

El informe relaciona la influencia cubana con organizaciones históricas como los Panteras Negras y Weather Underground. También menciona a Antifa, colectivos contrarios al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas, grupos marxistas y organizaciones socialistas legalmente activas en Estados Unidos.

La inclusión de asociaciones cívicas y partidos reconocidos podría generar cuestionamientos sobre los criterios empleados para diferenciar la militancia política, la protesta pública y la violencia extremista. El documento presenta esas conexiones como parte de una infraestructura ideológica que habría favorecido los objetivos internacionales de La Habana.

Su publicación ocurrió días después de que el secretario de Estado, Marco Rubio, reuniera en Washington a representantes de 66 países. El encuentro buscó impulsar una respuesta conjunta ante lo que la administración Trump describe como un resurgimiento transnacional del terrorismo de extrema izquierda.

El informe examina décadas de operaciones cubanas

El reporte repasa la política exterior del castrismo desde el triunfo revolucionario de 1959. Sus capítulos abordan el surgimiento de la nueva izquierda, las operaciones de inteligencia durante la Guerra Fría, las relaciones con movimientos antirracistas y los viajes de simpatizantes extranjeros a Cuba.

Washington identifica esas visitas como una forma de “turismo revolucionario” utilizada para captar apoyos internacionales. Como ejemplo reciente menciona el Convoy Nuestra América, una movilización realizada en marzo de 2026 para transportar mercancías hacia la Isla pese a las sanciones estadounidenses.

La iniciativa reunió a 120 organizaciones de 33 países, según el documento. Entre las figuras citadas aparecen Hasan Piker, Jeremy Corbyn, Pablo Iglesias y la hija de la congresista demócrata Ilhan Omar.

EEUU advierte sobre la capacidad de influencia de La Habana

El Departamento de Estado concluye que la crisis económica cubana no convierte al régimen en un actor inofensivo. Washington considera que su principal capacidad no reside en la fuerza militar, sino en la infiltración, la propaganda y sus alianzas con Rusia, China e Irán.

La precariedad que afecta a la población también responde a décadas de centralización, falta de libertades, ausencia de reformas y decisiones dirigidas a preservar el poder político. Mientras los ciudadanos enfrentan apagones, escasez y deterioro de los servicios, la estructura gobernante mantiene recursos destinados al control interno y a sus operaciones exteriores.

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