El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE, por sus siglas en inglés) se prepara para arrestar a más migrantes en la Florida con el aumento de la capacidad en el centro de detención de Krome, ubicado en el sur del estado.
Según una información de El Nuevo Herald, las autoridades de inmigración han erigido una tienda de plexiglás de dos pisos en el centro de detención, diseñada para albergar a más personas. Además, se espera que mejoren las condiciones de hacinamiento que están alcanzando niveles críticos en las últimas semanas.
La construcción de la tienda de campaña solo duró 14 días y allí se pueden albergar hasta 400 personas adicionales. En el primer piso, hay 200 camas alineadas, una al lado de la otra, y otras 200 en el segundo. Se incluye baños y duchas temporales, así como una iluminación fluorescente que permanece encendida durante la noche.
Un pequeño salón de televisión y un sistema de aire acondicionado improvisado están incluidos, pero congresista Frederica Wilson destacó que, a pesar de las nuevas instalaciones, las condiciones siguen siendo precarias. “Es una estructura enorme, pero el espacio sigue siendo insuficiente”, señaló Wilson al citado medio.
Por la facilidad de su montaje y la necesidad de albergar a más migrantes para cumplir con el objetivo federal de hacer la “mayor deportación de la historia de EEUU”.
Según datos de ICE, en los primeros 50 días del gobierno de Trump, más de 32.800 personas fueron detenidas. A pesar de estas cifras, los abogados y familiares de los detenidos en Krome han afirmado que el número real de reclusos podría ser mucho mayor que los 600 que se reportan oficialmente, sobrepasando por mucho la capacidad de la instalación.
Los testimonios de los exdetenidos, familiares y abogados del centro han revelado que las condiciones en Krome se han deteriorado. La falta de acceso a atención médica y psicológica, la higiene deficiente y la sobrecarga del personal son algunos de los problemas que se han señalado. A pesar de las políticas de ICE que supuestamente garantizan un trato adecuado para los detenidos, la situación sigue siendo crítica.
Vuelo de deportación con migrantes cubanos aterriza en La Habana
El gobierno de Estados Unidos deportó el pasado jueves a 82 migrantes cubanos, quienes habían ingresado de forma irregular al país, ya sea por la vía marítima o a través de la frontera sur. Este vuelo de repatriación es el tercero bajo la administración del presidente Donald Trump en 2025.
Según el Ministerio del Interior de Cuba (Minint), el avión llegó al Aeropuerto Internacional José Martí en La Habana, transportando a 74 hombres y 8 mujeres. Este vuelo se suma a los 15 vuelos de deportación realizados en el año, repatriando a 450 migrantes cubanos desde distintos países de la región.
Los primeros dos vuelos de repatriación durante la presidencia de Trump ocurrieron en febrero y marzo, con un total de 164 migrantes deportados. La mayoría de los cubanos deportados probablemente tenían el formulario I-220B, que les permitía permanecer bajo supervisión en EEUU mientras esperaban su deportación.
Dentro de los deportados estaba la cubana Heydi Sánchez Tejeda, quien había sido detenida días antes en las oficinas de ICE en Tampa. “Separaron a una niña de su madre, mataron en vida a una madre, a un padre y, sobre todo, al futuro de una niña”, según confirmó a este medio su esposo, Carlos Yuniel Valle.
