El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) anunció este miércoles la reapertura del centro de detención Delaney Hall en Newark, New Jersey. La medida responde a un contrato de 1.000 millones de dólares firmado con un prestamista global para ampliar su capacidad de procesamiento de inmigrantes en el noreste del país.
El centro, que contará con 1.000 camas, será administrado por la empresa GEO Group, especializada en prisiones privadas. La instalación se encuentra estratégicamente ubicada cerca de un aeropuerto internacional, lo que, según ICE, facilitará la logística y agilizará las deportaciones.
Caleb Vitello, director interino de ICE, aseguró que la reapertura forma parte del mandato del presidente Donald Trump de arrestar, detener y expulsar a inmigrantes indocumentados. “La proximidad a un aeropuerto internacional optimiza la logística y permite un procesamiento oportuno de los individuos bajo nuestra custodia”, explicó en un comunicado.
El contrato de 15 años entre ICE y GEO Group permitirá a la compañía expandir su participación en la detención de inmigrantes. George C. Zoley, presidente ejecutivo de GEO, afirmó que la empresa está invirtiendo 70 millones de dólares en mejoras para aumentar la capacidad de detención, el transporte seguro y la vigilancia electrónica.
Zoley detalló que se destinarán 38 millones de dólares a renovar instalaciones existentes, 16 millones a dispositivos de rastreo GPS y 7 millones a la expansión de la flota de transporte seguro. Estas inversiones permitirán habilitar 17.000 nuevas camas en centros de detención administrados por GEO en todo el país.
El centro Delaney Hall es parte de un esfuerzo más amplio para reforzar la infraestructura de detención y deportación de inmigrantes en EEUU. La compañía opera actualmente 20 centros de detención para ICE con una capacidad total de 19.000 camas.
El anuncio de ICE coincide con una propuesta de Erik Prince, exdirector de Blackwater, quien presentó un plan de 26 páginas para utilizar empresas privadas en la ejecución de deportaciones masivas.
Trump deporta a 20 mil migrantes en su primer mes en la Casa Blanca
Durante su primer mes en el cargo, el gobierno de Donald Trump deportó a más de 20.000 inmigrantes indocumentados como parte de una ofensiva contra la inmigración, según el Departamento de Seguridad Nacional (DHS). La administración republicana implementó medidas estrictas para acelerar los arrestos y deportaciones, superando el ritmo registrado durante el mandato de Joe Biden. En el último año fiscal, bajo Biden, ICE realizó aproximadamente 33.000 arrestos generales.
La secretaria del DHS, Kristi Noem, defendió estas acciones, afirmando que la administración de Trump estaba expulsando a inmigrantes con antecedentes criminales y evitando que regresaran al país. Sin embargo, altos funcionarios expresaron su descontento con la velocidad de los arrestos, lo que llevó a la destitución del director interino de ICE.
Para intensificar la aplicación de su política migratoria, Trump ordenó a ICE rastrear y deportar a menores inmigrantes que llegaron solos al país. También consideró el uso de una autoridad en tiempos de guerra para acelerar las deportaciones. No obstante, algunas de sus decisiones fueron bloqueadas por los tribunales, como la suspensión de admisiones de refugiados, que fue detenida por un juez federal en Seattle.
