El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) arrestó el 6 de marzo en Boston a José Adalberto Miranda Espino, un ciudadano cubano que tenía una orden final de deportación desde 2001 y antecedentes penales por delitos graves.
Miranda Espino, quien se encontraba de manera irregular en el país, fue detenido por agentes migratorios tras confirmarse su estatus migratorio ilegal.
El arresto se produjo debido a su historial criminal, que incluye condenas por asesinato en segundo grado y posesión de herramientas para robo. Estos cargos convierten al detenido en un caso de especial interés dentro de las políticas migratorias más estrictas implementadas por el gobierno estadounidense.
A pesar de haber sido emitida una orden final de expulsión el 18 de enero de 2001 por un juez de inmigración, Miranda Espino permaneció en el territorio estadounidense.
On March 6, ICE Boston arrested Jose Adalberto Miranda-Espino, a criminal illegal alien from Cuba. His criminal history includes convictions for 2nd degree murder and possession of burglary tools. He was issued a final order of removal by an immigration judge on Jan. 18, 2001. pic.twitter.com/RfWxdwhovP
— ICE Boston (@EROBoston) March 10, 2026
La noticia ocurre en medio de una polémica relacionada con el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), que reconoció que su sitio web, que lista a los “peores de los peores” inmigrantes detenidos, contenía errores.
Un informe de CNN reveló que miles de personas aparecían vinculadas a delitos graves, cuando en realidad enfrentaban infracciones menores. El DHS explicó que estos errores fueron causados por una “falla técnica” que afectó al 5% de las entradas y que ya se había corregido.
Dos vuelos de deportación hacia Cuba se han hecho en 2026
Hasta el 10 de marzo de 2026, EEUU ha operado solo dos vuelos de deportación hacia Cuba.
El 19 de febrero de 2026, un vuelo de deportación aterrizó en La Habana con 116 migrantes irregulares, elevando el total de deportados en 2026 a 302. Ese fue el segundo vuelo en 10 días, en el marco de los acuerdos migratorios bilaterales entre ambos países.
Por primera vez, los deportados incluyen personas con antecedentes criminales, lo que marca un giro histórico en la política del régimen castrista. El primer vuelo de deportación de 2026, realizado el 9 de febrero, incluyó a migrantes con condenas por delitos graves, como homicidio y violación.
Cuba, que previamente se había negado a aceptar deportados con antecedentes penales, cedió a la presión de Estados Unidos, lo que generó controversia.
Testimonios de deportados indican que muchos fueron engañados, pues algunos pensaban que serían enviados a México y terminaron siendo deportados a Cuba. Estos migrantes enfrentan un futuro incierto en medio de una grave crisis económica y escasez de recursos, lo que agrava aún más la tensión entre ambos países.

