Por primera vez desde septiembre de 2019, la Oficina de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) reportó más de 50.000 personas detenidas en sus instalaciones. Según los datos más recientes, al cierre de mayo de 2025, un total de 51.302 migrantes se encuentran bajo custodia en centros de detención esparcidos por todo el país.
Ello representa un aumento notable respecto a los 50.922 detenidos reportados en 2019. Esta cifra marca un hito significativo en las operaciones de ICE, que, en el pasado, gestionaba un mayor número de instalaciones, aunque con una capacidad inferior en términos de población detenida.
Menos centros de detención que hace seis años
En septiembre de 2019, ICE operaba 213 centros de detención, distribuidos por todo Estados Unidos. Sin embargo, con el paso del tiempo, el número de instalaciones se ha reducido a 155, lo que refleja una disminución considerable en comparación con los niveles de hace seis años.
A pesar de este descenso en la cantidad de centros de detención, la población detenida actualmente está más concentrada en unos pocos lugares clave, lo que ha generado preocupaciones sobre la saturación en estos centros y las condiciones de los detenidos.
De hecho hace unos días se dio una protesta en el Centro de Detención y Procesamiento de Krome, en Miami-Dade. Un grupo de cubanos salieron a las canchas de baloncesto ubicadas al aire libre y formaron el mensaje “SOS Cuba” que fue visible para los helicópteros de diversas televisoras locales que cubrían el evento. La protesta refleja la desesperación de los detenidos, quienes exigen mejores condiciones y el respeto a sus derechos humanos mientras esperan su deportación.
En 2019, ningún centro de detención reportaba más de 2,000 personas detenidas en promedio por día. Sin embargo, en la actualidad, el centro de detención de Adams County en Natchez, Mississippi, es el que alberga la mayor cantidad de personas, con un promedio de 2.168 detenidos diariamente. Este centro es uno de los 13 establecimientos que actualmente reportan más de 1.000 detenidos por día.
El 43.7% de los detenidos no tienen antecedentes criminales
De los 51.302 detenidos, más de 22.000 (aproximadamente el 43.7%) no tienen antecedentes criminales, lo que ha suscitado críticas de defensores de los derechos de los inmigrantes que cuestionan la justificación de estas detenciones.
Muchos de estos detenidos han sido arrestados por infracciones menores, como violaciones de tráfico, lo que plantea dudas sobre la eficacia y la justicia de mantenerlos en centros de detención. Sin embargo, la administración de Donald Trump mantiene la postura de que todos los migrantes que cruzaron la frontera de EEUU sin autorización cometieron un crimen.
A pesar del aumento en las detenciones, ICE también ha incrementado el uso de programas alternativos a la detención (ATD), que actualmente monitorean a más de 185.000 personas, tanto individuos como familias. El área de San Francisco es la que lidera en el número de personas bajo seguimiento de estos programas. Entre los dispositivos más utilizados están las tobilleras o brazaletes que tienen integrados sistemas de GPS para que las autoridades sepan en cada momento la ubicación geográfica del individuo.
Aumentan procesamientos judiciales sobre delitos migratorios
En el ámbito judicial, las detenciones por delitos migratorios han aumentado significativamente. En marzo de 2025, los fiscales federales procesaron a 4.550 personas por delitos migratorios, lo que representa un incremento del 36.6% respecto a febrero de 2025.
Aunque las detenciones por reingreso ilegal (bajo la ley 8 U.S.C. 1326) han aumentado, las detenciones por facilitar la entrada ilegal (bajo la ley 8 U.S.C. 1324) han disminuido un 13%, reflejando un cambio en las prioridades de la administración actual. Al tener un control mayor en la frontera son menos los migrantes que cruzan, por lo cual las fuerzas del orden se pueden concentrar en arrestar a los que ya están dentro de territorio estadounidense, incluso desde hace décadas.
