Iberostar Cuba Hotels & Resorts dejará de operar y comercializar 12 instalaciones turísticas en Cuba desde el 1 de junio de 2026, según confirmó una fuente verificada al periodista Mario Pentón.
La medida implica la ruptura de sus vínculos con inmuebles gestionados por el Grupo de Turismo Gaviota, empresa subordinada al conglomerado militar GAESA, en momentos en que Washington amenaza con sanciones secundarias a compañías extranjeras que mantengan negocios con entidades del aparato castrista.
La decisión golpea a varios polos turísticos de la Isla, entre ellos La Habana, Varadero y los cayos. En la lista figuran complejos como Iberostar Grand Packard, Iberostar Selection La Habana, Iberostar Selection Ensenachos e Iberostar Origin Bella Vista Varadero, todos relacionados con la estructura hotelera controlada por Gaviota.
Sanciones de EEUU aceleran la salida de cadenas extranjeras
El movimiento de Iberostar ocurre antes del plazo fijado por Estados Unidos para que empresas extranjeras terminen sus operaciones con GAESA o entidades vinculadas.
El límite vence el 5 de junio, bajo un esquema de presión que contempla sanciones para quienes sostengan relaciones comerciales con el conglomerado militar cubano.
La administración de Donald J. Trump activó esta ofensiva mediante la Orden Ejecutiva 14404. El secretario de Estado, Marco Rubio, ha defendido la medida como parte de una estrategia para cortar fuentes de divisas al régimen cubano.
Según estimaciones citadas por Washington, GAESA controla entre el 40% y el 70% de la economía nacional, una posición que le permite manejar sectores clave sin transparencia pública.
Gaviota ocupa un lugar central en ese entramado. La empresa administra 121 hoteles en Cuba y 62 de ellos funcionan mediante acuerdos con cadenas españolas. Esa dependencia deja expuesta una parte importante de la planta hotelera del país ante el retiro de operadores internacionales.
Ver esta publicación en Instagram
Gaviota pierde respaldo comercial internacional
La salida de Iberostar no parece un hecho aislado. Otras cadenas españolas también han revisado sus operaciones en Cuba ante el riesgo regulatorio.
Meliá Hotels International, considerada la mayor firma extranjera del sector turístico en la Isla, redujo parte de su presencia tras una fuerte caída de beneficios y en medio de crecientes dificultades para sostener su actividad.
Sin marcas internacionales, Gaviota pierde acceso a canales de venta globales, sistemas de reservas, estándares de gestión y promoción en mercados emisores.
El régimen queda con una infraestructura costosa, pero afectada por la baja demanda, los apagones, el deterioro de servicios y la falta de insumos.
Hasta ahora, Iberostar no ha emitido una declaración pública detallada sobre el alcance de la desvinculación. Sin embargo, la retirada de 12 hoteles representa un punto de quiebre en el modelo de asociación entre capital europeo y empresas manejadas por militares cubanos.
