La tripulación del Guardia Costera Cutter Raymond Evans repatrió a 16 migrantes cubanos el martes, tras una interdicción marítima a 15 millas al suroeste de Gun Cay, Bahamas. La operación forma parte de los esfuerzos estadounidenses para frenar la migración ilegal por mar.
El pasado viernes, una aeronave HC-144 de la Estación Aérea de la Guardia Costera en Miami detectó una embarcación improvisada de 25 pies con migrantes a bordo. La tripulación alertó al Sector de la Guardia Costera de Miami, que ordenó el despliegue del Cutter Manowar para interceptar la embarcación.
El oficial Brodie MacDonald, a cargo del Cutter Manowar, afirmó que la prioridad sigue siendo la seguridad en el mar y la integridad de las fronteras. Los migrantes fueron trasladados a un guardacostas, donde recibieron alimentos, agua y atención médica antes de su retorno a Cuba.
#DontTakeToTheSea 🚫🌊 @USCG Cutter Raymond Evan’s crew repatriated 16 aliens to Cuba, Tues., following a maritime interdiction approx. 15 mi southwest of Gun Cay, Bahamas after an Air Station Miami aircrew detected the vessel.#NoTeArriesgues @USEmbCuba
📰:https://t.co/zjG9gdqJhX pic.twitter.com/Nbl0misMQ2— USCGSoutheast (@USCGSoutheast) February 11, 2025
La Guardia Costera mantiene presencia constante en el Estrecho de Florida, Paso de los Vientos, Paso de Mona y el Caribe con apoyo del Grupo de Trabajo de Seguridad Nacional – Sureste. La misión busca prevenir ingresos ilegales por mar.
Desde el inicio del año fiscal 2025, el 1 de octubre, la Guardia Costera ha repatriado 98 cubanos, una cifra significativamente menor a los 749 migrantes devueltos en el año fiscal 2024.
Las autoridades estadounidenses reiteran que cualquier persona que intente ingresar a EEUU por mar será interceptada y repatriada conforme a las leyes vigentes. La política sigue firme en la disuasión de estos viajes peligrosos.
Desde su regreso al poder en enero de 2025, el presidente Donald Trump ha implementado una serie de políticas migratorias destinadas a reforzar la seguridad fronteriza y reducir la inmigración ilegal. Una de las medidas más destacadas es la declaración de emergencia nacional en la frontera sur, que ha permitido el despliegue de hasta 10,000 soldados adicionales para apoyar a la Patrulla Fronteriza en labores de vigilancia y control.
En paralelo, la Guardia Costera de EEUU ha intensificado sus operaciones en áreas clave, incluyendo la frontera marítima cercana a Cuba y las aguas al sur de Florida. Este despliegue busca disuadir y prevenir la migración marítima ilegal, así como combatir el tráfico de drogas y otras actividades ilícitas.
A nivel estatal, Florida, bajo el liderazgo del gobernador Ron DeSantis, ha adoptado medidas complementarias para alinearse con la agenda federal. Recientemente, el estado firmó un acuerdo con el Departamento de Seguridad Nacional que otorga a la Policía de Carreteras de Florida facultades ampliadas para colaborar en la aplicación de leyes migratorias federales. Esto incluye interrogar a personas sospechosas de estar en el país sin autorización, detenerlas y coordinar su procesamiento para deportación.
Además, la legislatura de Florida ha convocado sesiones especiales para debatir y aprobar leyes que refuercen el control migratorio. Entre las propuestas se encuentran la eliminación de la matrícula estatal para estudiantes indocumentados, la verificación obligatoria de la ciudadanía para el registro y ejercicio del voto, y la implementación de normativas que impidan la liberación bajo fianza de extranjeros sin estatus legal que cometan delitos.
Estas acciones reflejan una estrategia coordinada entre el gobierno federal y estatal para fortalecer las políticas migratorias y la seguridad fronteriza, con un enfoque particular en la prevención de la inmigración ilegal y la protección de las fronteras marítimas y terrestres de EEUU.
