El gobierno de Donald Trump está considerando suspender el derecho constitucional de los migrantes detenidos a impugnar su detención ante los tribunales, según declaró este viernes Stephen Miller, vicejefe de gabinete de la Casa Blanca y principal arquitecto de la política migratoria de la administración.
“La Constitución es clara: el habeas corpus puede suspenderse en tiempos de invasión”, dijo Miller frente a reporteros en la Casa Blanca. “Es una opción que estamos evaluando activamente. Mucho dependerá de si los tribunales hacen lo correcto o no”.
El habeas corpus es una garantía fundamental del Estado de Derecho que permite a cualquier persona detenida cuestionar la legalidad de su arresto ante un juez. Suspender este derecho significaría un giro dramático en la política migratoria de EE.UU. y una escalada sin precedentes en el enfrentamiento entre la administración Trump y el poder judicial.
Una medida con escasos antecedentes históricos
En la historia de Estados Unidos, el habeas corpus solo ha sido suspendido en cuatro ocasiones, la última durante la Segunda Guerra Mundial en Hawái tras el ataque a Pearl Harbor. En todos los casos se citó una ley del Congreso para justificar la medida, excepto en uno: Abraham Lincoln lo hizo durante la Guerra Civil, pero el Congreso acabó aprobando una ley para legitimar su decisión.
Según Stephen Vladeck, profesor de Derecho en Georgetown, la Constitución asigna al Congreso la facultad de suspender este derecho, no al presidente. “La única razón para hacer esto es porque están perdiendo en los tribunales”, afirmó.
Trump insiste en la narrativa de la invasión
Trump ha calificado repetidamente el aumento de la migración como una “invasión” y ha buscado aplicar leyes propias de tiempos de guerra, como la Ley de Enemigos Extranjeros, para acelerar deportaciones, especialmente de venezolanos acusados de integrar el grupo criminal Tren de Aragua.
Sin embargo, estas medidas han sido bloqueadas por tribunales federales. Al menos tres jueces han rechazado la idea de que la migración constituye una invasión, lo que podría restarle base legal a la suspensión del habeas corpus.
Conflicto con el poder judicial
La administración Trump ha defendido que los tribunales no pueden bloquear sus decisiones migratorias porque los tribunales de inmigración dependen del Poder Ejecutivo, no del Judicial. Esta interpretación, sin embargo, ha sido cuestionada en múltiples fallos recientes.
En momentos en que la Corte Suprema se prepara para escuchar argumentos sobre otros aspectos de la política migratoria de Trump, esta nueva propuesta promete encender una batalla legal y constitucional de proporciones históricas.
En juego: más de 500,000 migrantes
La medida podría afectar directamente a cientos de miles de migrantes detenidos que podrían quedar indefensos ante una decisión de deportación sin posibilidad de acudir a un juez. Una decisión de esta magnitud, de implementarse, marcaría un antes y un después en la historia migratoria de Estados Unidos.
