El FBI ha comenzado una investigación sobre la muerte de Geraldo Lunas Campos, un ciudadano cubano de 55 años que falleció el 3 de enero de 2026 mientras se encontraba bajo la custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en el centro de detención Camp East Montana, ubicado en Fort Bliss, El Paso, Texas.
La revista Newsweek dio la información a partir de declaraciones de Todd Lyons, director interino de ICE. La muerte de Lunas Campos ha generado dudas y controversias, lo que ha llevado a que el caso fuera derivado al FBI para esclarecer los hechos.
Según los informes preliminares, Lunas Campos fue trasladado dentro del centro de detención cuando, tras ser inmovilizado por varios guardias, suplicó repetidamente: “No puedo respirar”.
Testigos presenciales aseguran que el hombre perdió la consciencia y, tras ello, fue declarado muerto. Por su parte, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), encargado de ICE, ha sostenido que Lunas Campos intentó suicidarse y que el personal actuó para evitar que se autolesionara antes de su fallecimiento, una versión que entra en contradicción con los testimonios de los testigos y la conclusión del forense.
El forense del condado de El Paso determinó que la causa de la muerte de Lunas Campos fue homicidio por asfixia, atribuida a la compresión del cuello y el torso.
Esta conclusión ha abierto un abanico de interrogantes sobre la forma en que se manejó el caso y las posibles negligencias cometidas por el personal de ICE durante el incidente. Lunas Campos había sido detenido en julio de 2025, después de residir en Rochester, Nueva York, y fue trasladado en septiembre a la instalación de Fort Bliss, Texas, donde permaneció hasta su muerte.
La muerte de Lunas Campos no es un caso aislado en el centro de detención Camp East Montana, pues esta fue una de tres muertes registradas en un periodo de 44 días, lo que ha intensificado las críticas hacia las condiciones dentro de la instalación y el trato recibido por los detenidos.
Un juez federal también intervino en el caso bloqueando la deportación de otros dos detenidos que presenciaron la muerte de Lunas Campos. Estos detenidos ahora podrán permanecer en Estados Unidos mientras se aclaran los hechos relacionados con el caso.
