El teniente coronel Héctor Alejandro Hernández Morales, un alto oficial del Ministerio del Interior (MININT) y hombre de confianza de Fidel y Raúl Castro, reside actualmente en el norte de Boca Ratón, Florida, a la espera de obtener la residencia permanente en Estados Unidos, confirmaron fuentes familiares que pidieron anonimato por la sensibilidad del caso.
Hernández Morales, quien arribó al país en agosto de 2024 con visa de turismo, es hijo del fallecido Lázaro Cirilo Hernández, también guardaespaldas personal de los hermanos Castro. Según archivos de la prensa oficial cubana, su familia ha estado vinculada durante décadas a la protección de la cúpula del poder en la isla.
Siguiendo la estela de su padre, Hernández Morales ocupó cargos de responsabilidad dentro del MININT, incluyendo la jefatura de la policía política en el municipio de Morón, Ciego de Ávila, y fue asignado a la seguridad personal de altos dirigentes, entre ellos el propio Fidel Castro.
“Honré el legado de mi padre protegiendo la integridad física y moral de las máximas figuras del país”, dijo en una entrevista publicada en 2021 por medios oficiales cubanos, donde recordaba con nostalgia su cercanía con el fallecido Fidel Castro.

¿Qué hace un teniente coronel del MININT?
El rango de teniente coronel en el MININT es considerado un puesto de alta responsabilidad, reservado para oficiales de plena confianza del régimen, con autoridad para dirigir unidades de Seguridad del Estado y operaciones estratégicas.
Durante más de una década, Hernández Morales, hoy de 46 años, operó como oficial de la Seguridad del Estado en la cayería norte de Ciego de Ávila, zona estratégica para intereses turísticos y militares del régimen, afirmaron trabajadores de la región a este medio.
Fuentes cercanas a la familia detallaron que el oficial llegó a EE.UU. acompañado de una de sus hijas, mientras que su esposa, Yisel Cabrera, y otra hija, ya se encontraban en Florida recibiendo tratamiento médico contra el cáncer.
Al llegar, la familia fue recibida por un pariente, Rolando García, quien, al ser contactado, negó conocerlos. Intentos de comunicación directa con Hernández Morales resultaron infructuosos: tras su salida de Cuba, eliminó sus redes sociales y ha evitado toda exposición pública.
Hasta la fecha, no existe evidencia de que Hernández Morales haya roto con el régimen cubano o haya manifestado arrepentimiento por su pasado en las fuerzas represivas, especialmente tras las violentas represiones contra las protestas populares del 11 de julio de 2021. Tampoco hay información disponible sobre su papel específico en esos hechos.
El hombre nuevo del castrismo anhela Miami
La historia personal de Hernández Morales está profundamente ligada a la revolución cubana. A los 12 años, protagonizó una famosa portada de Juventud Rebelde tras acercarse a Fidel Castro durante el Primer Congreso Pioneril en 1991. “Tuteaba al Comandante en Jefe y me movía por toda la sala, como si nada”, recordaba en una entrevista con la prensa oficialista tres décadas después.
Esa cercanía no fue casual: creció en un entorno militar donde la lealtad a Fidel era un valor inculcado desde la cuna. “Mi papá nunca me educó en idolatrías, pero siempre me enseñó a respetarlo como líder humano y excepcional”, afirmó Hernández Morales en 2021. En sus palabras, describió a Fidel Castro como un hombre de “agudeza política extraordinaria” al que “muchos creían incapaz de equivocarse”.
Represores cubanos en EE.UU.
En los últimos meses, se ha revelado una preocupante tendencia: numerosos exfuncionarios del régimen cubano, implicados en actos represivos, han ingresado a Estados Unidos, especialmente a Florida, ocultando sus antecedentes.
La Fundación para los Derechos Humanos en Cuba ha documentado al menos 117 casos de presuntos represores que han llegado al país desde febrero de 2023, muchos de ellos mediante fraude migratorio o programas como el parole humanitario. Entre los identificados se encuentran fiscales, jueces, militares y miembros del Partido Comunista de Cuba, algunos de los cuales participaron activamente en la represión de las protestas del 11 de julio de 2021.
Uno de los casos más notorios es el de Daniel Morejón García, arrestado en Miami en abril de 2025 por agentes de ICE y el FBI. Morejón, exfuncionario del Ministerio del Interior y miembro de las brigadas de respuesta rápida, ocultó su afiliación al Partido Comunista y su participación en actos represivos al solicitar su entrada a EE.UU.
Otros casos incluyen a la jueza Melody González Pedraza, quien condenó a cuatro jóvenes por motivos políticos en Villa Clara y actualmente enfrenta un proceso de asilo político, y a la fiscal Rosabel Roca Sampedro, que solicitó penas de cárcel para manifestantes y ahora busca refugio en EE.UU.


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