La cruzada migratoria del presidente Donald Trump ha desatado una oleada de migrantes venezolanos hacia España, donde las solicitudes de asilo se han disparado un 54% en el primer trimestre del año, marcando un récord histórico, según reportó EL PAÍS.
Saray Díaz, madre soltera de 33 años, llegó a España desde Miami el pasado abril tras recibir un correo electrónico del Departamento de Seguridad Nacional ordenándole abandonar Estados Unidos en siete días.
Ingresó legalmente en 2024 mediante la aplicación CBP One, pero tras la llegada de Trump al poder, asegura que vivió entre redadas migratorias y temor constante. “El Gobierno federal la encontrará”, decía el correo que precipitó su huida a Madrid, donde ahora reside en un centro de acogida junto a su hija.
Venezolanos deciden emigrar a España
Casos como el de Saray reflejan una tendencia más amplia: solo en los tres primeros meses de 2025, 23.724 venezolanos solicitaron asilo en España, representando ya casi el 60% de todas las peticiones, según el Ministerio del Interior.
La cifra contrasta con la caída de solicitudes de otras nacionalidades. “No hay ese incremento en ningún otro lugar”, afirma Andrew Selee, presidente del Instituto de Política Migratoria en Washington.
El cambio migratorio responde también al colapso de la esperanza democrática en Venezuela tras la fallida investidura de Edmundo González. Para familias como la de Magjhonnia Cedeño, madre de tres hijos que llegó a Madrid en enero, ese fue el punto de no retorno: “Se acabó la poquita esperanza que teníamos”.
A esto se suma la cancelación por parte de Trump del parole humanitario —creado en 2022 para venezolanos— y la revocación del TPS (Estatus de Protección Temporal) para más de 300.000 personas. Aunque esta última medida fue suspendida por un tribunal federal, el daño ya está hecho: “Después de las decisiones de Trump, todo el mundo ha dejado de perseguir el sueño americano para tratar de perseguir el sueño europeo”, resume Ana María Diez, directora de la Coalición por Venezuela.
De Estados Unidos a España
La narrativa oficial también ha contribuido al éxodo. Trump ha vinculado abiertamente a los venezolanos con el crimen organizado, particularmente con la banda del Tren de Aragua, y ha deportado a cientos a la cárcel de máxima seguridad en El Salvador. Su secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, llegó a declarar en televisión: “La gente de este país quiere que esta escoria se vaya”.
Desde hace años, cientos de miles de venezolanos han encontrado en España su principal refugio, impulsados en parte por una política migratoria más abierta que la de otros países. Desde 2018, los solicitantes de asilo venezolanos reciben casi automáticamente un permiso de residencia por razones humanitarias, lo que ha convertido a España en un destino privilegiado del exilio.
El crecimiento ha sido contundente: la población venezolana en el país ha pasado de 255.000 en 2018 a casi 600.000 en 2024. Sin embargo, los datos más recientes indican un cambio de escala: en lo que va de 2025, los venezolanos representan casi el 60% de todas las solicitudes de asilo presentadas, frente al 30–40% de años anteriores.
Para Ana María Diez, directora de la organización Coalición por Venezuela, que agrupa a más de 100 ONG en 23 países, el mensaje es claro: “Después de las decisiones de Trump, todo el mundo ha dejado de perseguir el sueño americano para tratar de perseguir ahora el sueño europeo, y obviamente la puerta de entrada es España”.

