Según un reciente estudio realizado por la Kaiser Family Foundation (KFF) en colaboración con The New York Times, un 40% de los inmigrantes en Estados Unidos considera que las políticas migratorias del presidente Donald Trump son “necesarias”.
Además, un 15% expresa sentirse “orgulloso” de estas políticas, a pesar de la retórica anti-inmigrante que caracteriza la administración republicana. La encuesta, que incluyó a 1.805 participantes de diferentes estatus migratorios, refleja las complejas realidades que enfrenta este grupo tan diverso tanto por sus orígenes como por el tiempo que llevan en EEUU y el estatus de legalidad o no que han logrado conseguir.
El sondeo revela que, a pesar de las duras políticas migratorias que incluyeron redadas y deportaciones aceleradas, un porcentaje considerable de inmigrantes apoya medidas más estrictas en la frontera. En total, seis de cada diez inmigrantes en EEUU se muestran de acuerdo con los esfuerzos para reforzar la seguridad en la frontera.
Asimismo, uno de cada cinco asegura que conoce a alguien que ha sido arrestado o deportado. Este respaldo proviene principalmente de inmigrantes con una larga residencia en el país y de aquellos que ya cuentan con la ciudadanía estadounidense.
La paradoja es que las políticas migratorias agresivas han elevado los temores dentro de la comunidad inmigrante, especialmente en relación con la posible detención o deportación de familiares. Un 41% de los inmigrantes encuestados teme que un ser querido sea detenido o deportado en cualquier momento, una cifra que ha crecido notablemente desde que un estudio similar se desarrolló en tiempos de la administración de Joe Biden.
A pesar de las adversidades y el aumento del temor a las deportaciones, los inmigrantes se mantienen decididos a permanecer en EEUU. El 70% de los encuestados afirma que, de poder regresar en el tiempo, volvería a emigrar al país. Este optimismo es evidente, ya que el 80% de los participantes, incluidos los inmigrantes indocumentados, perciben que están en camino de alcanzar el sueño americano o ya lo han logrado.
El estudio también resalta que la mayoría de los inmigrantes considera que su situación financiera ha mejorado desde su llegada a EEUU. Un 70% cree que su nivel económico es superior al que tenían en sus países de origen.
De manera similar, un 65% afirma que su situación laboral ha mejorado, mientras que un 74% señala que las oportunidades educativas que pueden ofrecer a sus hijos han aumentado considerablemente.
La tradicional percepción de Estados Unidos como un país de acogida y diversidad ha sufrido un golpe considerable. Un 60% de los encuestados considera que esa apertura es cosa del pasado. Este sentimiento es especialmente fuerte entre los inmigrantes latinoamericanos y asiáticos, mientras que los de origen europeo son más propensos a mantener una visión más positiva sobre la acogida de inmigrantes en el país.
