El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) ha publicado nuevas cifras que revelan un cambio drástico en sus operaciones: los inmigrantes sin antecedentes penales ahora constituyen el grupo más grande bajo custodia, superando a aquellos con un historial criminal o con cargos pendientes.
Al cierre de agosto de 2025, 16.523 inmigrantes sin antecedentes fueron arrestados, lo cual significa el 27.65% del total, frente a los 15.725 con antecedentes criminales y 13.767 con cargos pendientes.
Este aumento en las detenciones de personas sin antecedentes penales contradice las promesas de la administración Trump, que había asegurado que centrarían sus esfuerzos en inmigrantes criminales que por demás representaban un peligro para la seguridad nacional.
A pesar de los esfuerzos del gobierno por enfocar su política migratoria en la captura de criminales peligrosos, como asesinos o miembros de pandillas, los datos muestran que ICE parece estar extendiendo sus operaciones a un grupo más amplio de inmigrantes, muchos de los cuales no han cometido delitos en Estados Unidos.
Los registros también evidencian otra realidad curiosa. Las operaciones del ICE en áreas republicanas como Miami, Nueva Orleans y Dallas han llevado a la detención de inmigrantes que ya se encontraban encarcelados por otros delitos.
Mientras que en las áreas demócratas, como Los Ángeles y Chicago, han adoptado estrategias más agresivas, lo que ha resultado en la detención de un mayor número de inmigrantes sin antecedentes.
Para cumplir con la meta diaria de arrestar 3.000 inmigrantes, el ICE ha recurrido a los llamados “arrestos colaterales”, donde una detención inicialmente dirigida a una persona puede terminar con la detención de varias personas. Este método ha contribuido a un incremento de las detenciones de inmigrantes sin antecedentes.
Recientemente, la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, inauguró un nuevo centro de detención en Luisiana, conocido como Camp 57, destinado a albergar a inmigrantes indocumentados acusados de delitos graves. Esta medida ha sido parte de un esfuerzo por aumentar las capacidades de detención del ICE, aunque la mayoría de los detenidos no estén involucrados en crímenes violentos.
Nuevas medidas sobre la revisión de redes sociales al otorgar beneficios migratorios
La Administración Trump avanza en un plan para ampliar el control de antecedentes migratorios, incluyendo una propuesta que obliga a los inmigrantes a entregar sus datos de redes sociales al solicitar beneficios migratorios esenciales, como la residencia permanente, asilo o la naturalización.
Esta medida, publicada recientemente en el Registro Federal, tiene como objetivo mejorar la verificación de identidad y la seguridad nacional, en línea con una orden ejecutiva firmada por Trump en enero, que requiere aumentar los controles migratorios.
El Departamento de Seguridad Nacional justifica esta medida con el argumento de fortalecer la seguridad nacional, pero también abre un período de consulta pública hasta el 16 de octubre para que los ciudadanos expresen sus opiniones sobre la recolección de esta información y su impacto en la privacidad. Se estima que más de tres millones de inmigrantes se verían afectados anualmente por esta normativa.
Los formularios de inmigración que exigirían la entrega de identificadores de redes sociales incluyen solicitudes de naturalización (N-400), residencia permanente (I-485), asilo (I-589) y otros trámites migratorios clave. Además, la Administración ha aumentado el escrutinio sobre las redes sociales de los solicitantes de visas, con funcionarios consulares vigilando las publicaciones que puedan considerarse hostiles hacia Estados Unidos.
