El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, ordenó a las embajadas estadounidenses en todo el mundo suspender temporalmente la programación de nuevas entrevistas para visas de estudiantes y visitantes de intercambio en las categorías F, M y J.
La medida, vigente desde el martes 27 de mayo, permanecerá hasta que se publiquen nuevas directrices que amplíen la revisión de antecedentes de los solicitantes, incluyendo un análisis más exhaustivo de sus actividades en redes sociales.
Según el Departamento de Estado, el objetivo es impedir la entrada de estudiantes que representen una amenaza para la seguridad nacional o que promuevan conductas contrarias a los intereses de EEUU, como vandalismo, acoso o participación en protestas violentas.
La directiva fue enviada en un cable a las secciones consulares y responde a preocupaciones del gobierno tras casos como el de Rümeysa Öztürk, estudiante de doctorado arrestada en Boston por su apoyo público a Gaza, quien ahora enfrenta un proceso de deportación. Rubio advirtió que no se otorgarán visas a quienes participen en movimientos que generen disturbios o actos vandálicos en universidades.
Funcionarios federales aclararon que la suspensión de nuevas citas no afecta a quienes ya tenían entrevistas programadas. Sin embargo, se prevé que los retrasos en la emisión de visas impacten la inscripción de estudiantes internacionales en los próximos ciclos académicos. Esto también podría perjudicar a universidades que dependen de la matrícula de estudiantes extranjeros para sostener sus presupuestos, ya que muchos pagan la matrícula completa.
🚨 STUDENT VISAS PAUSED: Fox News’ @JacquiHeinrich reports: “A state department official confirms that Secretary of State Marco Rubio ordered this pause in a cable telling US embassies to halt any new student visa appointments as the State Department determines how to best vet… pic.twitter.com/QgGzVMk8Zq
— TV News Now (@TVNewsNow) May 28, 2025
Esta medida se inscribe en una ofensiva más amplia del gobierno estadounidense contra instituciones y estudiantes extranjeros que, según la administración republicana, se dedican a promover agendas contrarias a la política nacional.
En este contexto, el Departamento de Seguridad Nacional intentó restringir la inscripción de estudiantes internacionales en la Universidad de Harvard, aunque un juez federal frenó temporalmente esa acción. Además, el gobierno canceló contratos federales con Harvard por aproximadamente 3.200 millones de dólares y amenaza con desviar fondos adicionales. Las acusaciones contra la universidad incluyen la promoción de sesgos progresistas, discriminación racial contra estudiantes blancos y permisividad ante conductas antisemitas.
Harvard respondió legalmente, calificando estas acciones como un daño severo a su misión educativa. La universidad enfatiza que la restricción a la matrícula de estudiantes internacionales —que constituyen cerca del 25% de su alumnado— podría afectar gravemente su estabilidad financiera y académica.
Desde el gobierno, se ha intensificado la vigilancia de las redes sociales de todos los solicitantes de visa. Esta política, iniciada bajo el primer mandato de Donald Trump y continuada por la administración Biden, busca detectar indicios de actividades extremistas o conductas que comprometan la seguridad nacional.
Rubio también apunta a restringir visados a extranjeros que “censuren” a estadounidenses
La medida también refleja la postura de Marco Rubio respecto a sancionar a funcionarios extranjeros que censuren contenido estadounidense en redes sociales, defendiendo así la libertad de expresión en plataformas digitales globales.
As he’s been targeting college students on visas who have authored op-eds unaligned with US «national interests,» Rubio announces today that the US will restrict visas for foreign officials who «take flagrant censorship actions» against US companies and citizens pic.twitter.com/NcDhKiQFr4
— Sam Stein (@samstein) May 28, 2025
Rubio mencionó la posibilidad de negar visas a funcionarios implicados en censura, incluyendo al juez brasileño Alexandre de Moraes. El gobierno ha criticado a países como Alemania y Reino Unido por sus políticas restrictivas sobre el discurso en línea.

