Estados Unidos anunció este viernes que comenzará a “someter a escrutinio” la política migratoria de sus aliados occidentales, con el objetivo de evaluar las implicaciones en términos de derechos humanos y seguridad pública.
Según un comunicado del Departamento de Estado, se redactarán informes a través de sus misiones diplomáticas para estudiar cómo la migración masiva está afectando a los países aliados, describiendo esta situación como una “amenaza existencial” y una “crisis global”.
El Departamento de Estado, bajo la dirección del cubanoamericano Marco Rubio, advirtió que la migración masiva representa una amenaza para la civilización occidental, socavando la estabilidad de las naciones aliadas clave de EEUU.
Mass migration poses an existential threat to Western civilization and undermines the stability of key American allies.
Today the State Department instructed U.S. embassies to report on the human rights implications and public safety impacts of mass migration.
— Department of State (@StateDept) November 21, 2025
Aunque no se especificaron los países que serán evaluados, la nota menciona que la atención se centrará en aquellos que muestran “indulgencia” frente a los crímenes y abusos cometidos por los migrantes, así como en aquellos que priorizan los derechos de los migrantes por encima de las necesidades de sus propios ciudadanos.
La evaluación también abordará las “políticas de castigo” contra ciudadanos que expresen su disconformidad con la migración masiva o que denuncien crímenes cometidos por personas con antecedentes migratorios.
El Departamento de Estado aclaró que, aunque Estados Unidos respeta la soberanía de sus aliados, insta a los gobiernos occidentales a “implicarse de manera constructiva” con la creciente preocupación de los ciudadanos por la migración masiva.
El gobierno estadounidense también recordó que está dispuesto a apoyar a sus aliados en la resolución de lo que ha calificado como una “crisis global”. En línea con este enfoque, el Departamento de Estado anunció que los informes anuales sobre derechos humanos, que cubren 198 países y territorios del mundo, incluirán modificaciones para “reforzar los requisitos” y permitir una respuesta más contundente ante los problemas relacionados con la migración.
El Departamento de Estado también enfatizó el compromiso de EEUU con los derechos inalienables de todas las personas, un principio consagrado en la Declaración de Independencia. Según un portavoz, es deber del gobierno de EEUU garantizar la protección de estos derechos para su pueblo, sirviendo como ejemplo para el resto del mundo.

