Un ciudadano cubano de 59 años regresó a Estados Unidos el pasado 8 de mayo, después de permanecer casi tres meses desamparado en el sur de México por una deportación que violó una orden judicial. Las autoridades estadounidenses admitieron después que la expulsión de Lázaro Romero León ocurrió debido a un “aparente error de comunicación”.
Romero León fue entregado a funcionarios mexicanos el 16 de febrero de 2026, en una zona fronteriza de Chiapas. Llegó sin documentos, dinero ni una vía administrativa para solicitar su retorno, pese a que un juez federal había prohibido enviarlo a México mientras examinaba su situación migratoria.
Casi tres décadas bajo supervisión de ICE
El cubano llevaba cerca de 30 años residiendo en Puerto Rico y se encontraba bajo control periódico del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). Desde 2002 pesaba sobre él una orden de deportación que no había podido ejecutarse porque el régimen de La Habana rechazaba recibirlo debido a sus antecedentes penales.
“Llevaba 28 años firmando, sin fallar ni una cita. Hasta que el 20 de mayo de 2025 me agarraron entre seis agentes afuera de mi casa y, sin más explicaciones, me llevaron”, relató Romero León a BBC Mundo.
Tras su arresto, las autoridades lo trasladaron por centros de detención ubicados en California y Arizona. Su defensa presentó entonces un recurso ante la justicia federal.
El juez Hernán Diego Vera ordenó impedir su expulsión hacia México hasta que concluyera el análisis del caso. La instrucción judicial, sin embargo, no fue cumplida.
Sin documentos ni recursos en Tapachula
Durante su estancia forzada en Tapachula, Romero León dependió de donaciones para alimentarse y cubrir sus necesidades básicas. También fue detenido en varias oportunidades por agentes migratorios mexicanos, debido a que carecía de documentación legal.
“Vi a muchos otros como yo. Aquello está lleno de cubanos mayores, hasta abuelos, algunos enfermos, sin dinero ni papeles, condenados a la indigencia”, afirmó.
Su abogada, Margaret Farrand, logró que las autoridades estadounidenses autorizaran el regreso. La jurista denunció que no existe un procedimiento claro para corregir expulsiones ejecutadas de manera equivocada.
“¿Cómo es posible que exista un mecanismo para deportar a alguien a un país que no es el suyo, pero no haya ninguno para traerlo de vuelta?”, cuestionó.
Endurecimiento migratorio afecta a cubanos
El episodio coincide con el endurecimiento de las medidas migratorias durante el segundo mandato de Donald Trump. Su administración eliminó el parole humanitario para ciudadanos de Cuba, Haití, Nicaragua y Venezuela y restringió beneficios concedidos mediante programas anteriores.
Las detenciones de cubanos bajo supervisión de ICE también han aumentado, incluidas personas que acudían a sus controles programados. Aunque la Ley de Ajuste Cubano continúa vigente, los migrantes con documentos como el I-220A o con órdenes de deportación afrontan mayores obstáculos para regularizarse.
Romero León vive ahora en California y continúa reportándose ante ICE. Su proceso no ha concluido. El cubano reconoce que pudo regresar porque contó con representación legal y recursos que no están al alcance de miles de compatriotas deportados a México, Cuba u otros países.

