El Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS, por sus siglas en inglés) aclaró cómo aplicará la nueva directriz migratoria que puede obligar a solicitantes de residencia permanente a completar el trámite desde sus países de origen.
La precisión fue hecha tras una comunicación enviada al New York Times, luego de que el primer anuncio provocara preocupación entre migrantes, incluidos cubanos que viven en EEUU y buscan regularizar su situación sin abandonar el país.
De acuerdo con el DHS, el Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos evaluará caso por caso si una persona puede continuar el ajuste de estatus dentro del territorio estadounidense. La agencia sostuvo que la medida no afectaría a solicitantes altamente cualificados ni a personas con experiencia profesional relevante.
USCIS decidirá quién puede pedir residencia sin salir de EEUU
El mensaje inicial había indicado que la mayoría de los aspirantes a la green card, entre ellos titulares de visas temporales y beneficiarios de permisos humanitarios, tendrían que regresar a sus naciones de origen para terminar el proceso mediante trámite consular.
Esa posibilidad generó inquietud por sus posibles consecuencias. Para muchas familias, salir de Estados Unidos puede implicar separación, pérdida de empleo y meses de espera fuera del país. También puede activar castigos migratorios o trabas para volver a ingresar.
Ante esas dudas, el DHS afirmó que el primer aviso buscaba orientar a los oficiales migratorios sobre el uso de su discreción.
“Simplemente servía como un recordatorio a los agentes de que utilizaran su poder discrecional para exigir o no a los solicitantes que salieran de EEUU para realizar su solicitud”, señaló dicho departamento al New York Times.
Ajuste de estatus seguirá bajo revisión más estricta
La aclaración no elimina el giro restrictivo. El ajuste de estatus dentro de Estados Unidos continuará tratado como un beneficio excepcional, no como una vía automática. Sin embargo, USCIS dejó abierta la posibilidad de aprobar excepciones individuales.
Hasta ahora no se han detallado los criterios que usarán los funcionarios para determinar quién podrá permanecer en el país mientras se resuelve su solicitud. Los expedientes pendientes no quedarían cancelados, pero sí podrían enfrentar una revisión con mayor peso de la discreción administrativa.
De momento, abogados y organizaciones proinmigrantes han advertido que la falta de reglas claras puede provocar decisiones desiguales.
En el caso de ciudadanos cubanos, el riesgo es mayor para quienes ingresaron con parole humanitario, tienen visas vencidas, antecedentes de permanencia irregular o dependen de procesos familiares.

