La Marina mexicana aseguró el 23 de diciembre a 15 balseros cubanos, entre ellos dos mujeres, que desembarcaron en Playa Caracol, Cancún. El grupo fue entregado al Instituto Nacional de Migración (INM) y permanece bajo custodia en Playa del Carmen, a la espera de que su situación migratoria se resuelva en enero.
El arribo ocurrió en vísperas de Navidad, generando atención por la cercanía de las festividades y la incertidumbre que rodea el destino de los migrantes. Las autoridades de Migración han mantenido silencio sobre el caso, limitándose a confirmar que los procedimientos se reanudarán en el nuevo año.
Según testigos, los balseros llegaron en una embarcación precaria que fue abandonada en Punta Cancún. Dentro del bote se hallaron latas de comida y ropa, señales de las duras condiciones de la travesía. Dagoberto Canul, policía municipal, informó que la Marina realizó operativos constantes durante la semana para prevenir estos desembarcos.
Canul destacó que el flujo de balseros cubanos hacia Quintana Roo, estado más oriental de México y del que solo lo separa de Cuba el estrecho de Yucatán, ha aumentado, reflejo de la profunda crisis en Cuba. Además, sugirió que el caso podría estar relacionado con redes de tráfico de personas, quienes suelen abandonar a los migrantes tras el desembarco.
En lo que va del año, al menos 117 migrantes irregulares han sido asegurados en la región, aunque no se ha reportado la captura de traficantes vinculados a estas operaciones. La falta de detenciones refleja la dificultad para desarticular estas redes.
México es visto por muchos migrantes como una ruta clave hacia Estados Unidos. Sin embargo, la travesía por mar implica riesgos mortales, desde naufragios hasta encuentros con traficantes.
Según datos de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP), en noviembre de 2024, más de ocho mil cubanos cruzaron la frontera sur después de obtener una cita por medio de la aplicación CBP One.
Pese a los beneficios del programa, miles de migrantes enfrentan meses de espera en México para obtener una cita, lo que genera frustración y empuja a algunos a intentar cruces ilegales. Esta situación ha dado lugar a estafas por parte de traficantes que prometen entradas rápidas a territorio estadounidense.
CBP One ha advertido que aquellos que intenten obtener citas múltiples o recurran a fraudes pueden perder la oportunidad de presentarse legalmente. Las autoridades recalcan que la vía más segura sigue siendo la solicitud a través de la aplicación.

