Un grupo de balseros fue rescatado en aguas internacionales entre México y Cuba el pasado domingo por la tripulación del crucero Enchantment of the Seas, perteneciente a la línea Royal Caribbean.
El incidente, que ha llamado la atención por la grave situación de los migrantes, tuvo lugar en la noche del 29 de septiembre de 2025, cuando la embarcación, que transitaba en la ruta habitual del Caribe, detectó una balsa en peligro de naufragar.
A bordo del Enchantment of the Seas, se implementó de inmediato el protocolo de rescate. La tripulación utilizó drones para evaluar la situación y, tras confirmar que la balsa estaba en condiciones precarias, dos botes salvavidas fueron enviados al lugar.
En cuestión de minutos, los balseros fueron rescatados y trasladados a bordo del barco. Hasta el momento se desconocen detalles sobre el origen de los migrantes y el destino que perseguían conseguir. Sin embargo, por la ubicación no es descartar que se trate de balseros cubanos.
Jeffrey Walker, uno de los pasajeros del crucero, relató el angustiante momento cuando, paseando por el paseo marítimo, observó una pequeña luz parpadeante en el horizonte. “Fue algo surrealista, muy emocionante y aterrador a la vez”, comentó Walker, quien estaba de vacaciones con su familia. El capitán del Enchantment of the Seas desvió la ruta debido a la presencia del huracán Imelda, lo que permitió que se pudiera llevar a cabo el rescate.
Balseros cubanos detectados recientemente
En los últimos meses, la crisis migratoria cubana ha mostrado su cara más desesperada. Entre junio y julio de 2025, varios incidentes similares ocurrieron en aguas cercanas a las Bahamas, donde grupos de migrantes cubanos intentaban llegar a Estados Unidos en embarcaciones precarias.
El 12 de junio, la Guardia Costera de Estados Unidos rescató a 20 balseros cubanos varados en Anguilla Cay, un islote deshabitado en las Bahamas. La operación comenzó tras una alerta de la Oficina de Investigaciones de Seguridad Nacional en Miami, que informaba sobre la presencia de migrantes en apuros.
El rescate incluyó el envío de víveres, agua y equipos de comunicación para establecer contacto con los varados, quienes fueron evacuados posteriormente por el buque Margaret Norvell.
En otro incidente ocurrido el 27 de junio, seis balseros cubanos fueron interceptados por la Guardia Costera de Estados Unidos en el cutter Robert Yered. La embarcación en la que viajaban, construida con materiales rudimentarios y sin sistemas de navegación, había quedado a la deriva en aguas de las Bahamas. Tras la intervención, los migrantes fueron entregados a las autoridades bahameñas.
Un mes después, el 1 de julio, otro grupo de cinco balseros cubanos fue rescatado tras pasar 17 días varados en un cayo deshabitado de las Bahamas. La embarcación en la que viajaban naufragó, y fueron localizados durante un patrullaje rutinario por un avión de la Guardia Costera de Estados Unidos. Este rescate fue llevado a cabo por el USCG Robert Yered.
La migración cubana hacia los Estados Unidos ha experimentado un aumento significativo en los últimos años, exacerbado por la difícil situación económica y social que atraviesa la isla. Muchos migrantes se aventuran a viajar en condiciones extremas en busca de una vida mejor, lo que ha incrementado los riesgos y peligros asociados con este tipo de viajes.
Mientras tanto, la Guardia Costera de Estados Unidos y las autoridades de las Bahamas continúan interviniendo para evitar tragedias y brindar asistencia a los migrantes que intentan llegar a la costa estadounidense de manera ilegal.
