Migrantes cubanos que ingresaron a Estados Unidos mediante CBP One, parole humanitario o parole de 60 días recibieron orientación legal en una reciente transmisión del bufete Gallardo Law Firm, donde el abogado Ismael explicó qué hacer ante cartas del gobierno que notifican el fin del estatus temporal, en medio de un escenario migratorio más estricto y con trámites de asilo, corte o ajuste cubano aún pendientes.
El abogado aclaró que esas cartas no implican, en todos los casos, una salida inmediata del país. Según explicó, el riesgo depende de si la persona cuenta con otro recurso legal activo. Quienes tienen una solicitud de asilo, un ajuste de estatus, una visa pendiente o una fecha ante un juez migratorio pueden tener una base para continuar en Estados Unidos mientras se decide su caso.
La situación cambia para quienes no tienen ningún proceso abierto ni autorización vigente. En esos casos, el especialista advirtió que la persona queda en una posición más vulnerable, porque ya no tendría un permiso temporal que justifique su permanencia. Por ello, recomendó revisar cada documento recibido y no actuar solo por temor.
Uno de los temas centrales fue el de los inmigrantes que entraron por CBP One y tienen citas con ICE o fechas de corte. El abogado indicó que, aunque la comunicación oficial pueda generar alarma, la existencia de una corte migratoria permite permanecer en el país hasta que el juez emita una decisión. También sostuvo que quienes ya presentaron asilo no deben asumir que serán expulsados de manera inmediata.
La transmisión también abordó el cierre de cortes migratorias. El abogado explicó que no existe una fórmula general para todos los casos. La decisión debe tomarse según la fecha de audiencia, el tipo de trámite pendiente y los beneficios actuales del solicitante. Si una persona tiene corte para 2028 y permiso de trabajo basado en asilo, cerrar el proceso podría perjudicarla porque perdería esa base legal para renovar el documento laboral.
En cambio, si la audiencia está próxima, cerrar la corte puede ser una vía para reducir riesgos. El abogado mencionó que comparecer ante un juez en el contexto actual puede exponer a algunos migrantes a una orden de deportación o incluso a una detención. Por esa razón, insistió en que cada expediente requiere una estrategia particular, sobre todo para cubanos que buscan acogerse a la Ley de Ajuste Cubano.
Otro punto relevante fue la demanda colectiva impulsada por Gallardo Immigration Law contra la pausa en procesos migratorios. El objetivo, según el abogado, es obligar al gobierno de Estados Unidos, en particular a USCIS, a tomar acción sobre solicitudes pendientes durante largos periodos. La demanda también busca que esa pausa sea declarada ilegal, aunque el proceso puede demorar porque cada distrito y cada juez pueden actuar de forma diferente.
El abogado precisó que pueden calificar cubanos que entraron por CBP One, parole humanitario o parole de 60 días, siempre que ya tengan una solicitud de ajuste cubano pendiente por un tiempo prolongado. El bufete pidió especial participación de personas en Nuevo México y Colorado, donde necesitan más demandantes para fortalecer los casos. También se mencionó que ya existe un número considerable de participantes en Florida y Texas.
La conversación incluyó preguntas sobre asilo y entrevistas de miedo creíble. Ante el caso de un venezolano que superó esa entrevista, presentó asilo y tiene corte próxima, el abogado recomendó preparar el expediente con evidencia suficiente. Si la audiencia es preliminar, la persona debe presentarse y puede intentar hacerlo por video. Si es final, el caso debe estar completo para evitar una desestimación.
El especialista también advirtió sobre los riesgos de pedir asilo directamente en la frontera. Aunque mencionó una decisión judicial contra políticas restrictivas, señaló que el gobierno continúa aplicando medidas agresivas. Quienes se presentan en la frontera pueden enfrentar detención prolongada, aun cuando algunos han logrado entrar, ganar sus casos y ser liberados.
Sobre la representación legal, el abogado fue enfático en que acudir solo a una corte migratoria puede complicar el caso. Muchos migrantes no entienden lo que el juez les pide ni las consecuencias de aceptar ciertos cargos incluidos en la NTA. Aunque algunos jueces conceden tiempo para buscar abogado, otros pueden negarse si consideran que la persona ya tuvo suficiente oportunidad para contratar defensa.
La transmisión cerró con respuestas a dudas sobre residencias aprobadas que no llegan por correo, categorías migratorias CU6 y CU7, detenciones en citas con ICE, deportaciones a México y solicitudes de ajuste pendientes por cientos de días. El mensaje central fue que los migrantes no deben cerrar asilos, ignorar cartas oficiales ni esperar hasta el último momento para buscar asesoría. En un escenario de mayor presión migratoria, cada decisión puede definir la permanencia legal en Estados Unidos.

