La administración del presidente Donald Trump confirmó la cancelación del Estatus de Protección Temporal (TPS) para aproximadamente 72.000 hondureños y 4.000 nicaragüenses que residen legalmente en Estados Unidos desde hace más de dos décadas.
La medida, oficializada en dos comunicados que serán publicados en el Registro Federal, marca el fin de una protección migratoria que impedía su deportación y les otorgaba permisos de trabajo.
Este alivio migratorio fue concedido a raíz del huracán Mitch, que devastó Centroamérica en 1998, causando miles de muertes y daños masivos. Desde 1999, los beneficiarios del TPS han podido renovar su estatus bajo administraciones de ambos partidos políticos. Sin embargo, la actual medida sostiene que las condiciones en sus países han mejorado y ya no justifican la extensión del programa.
La secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, argumentó que las mejoras en infraestructura y la disposición de los gobiernos centroamericanos para recibir a sus ciudadanos respaldan la cancelación. Citó el caso de Honduras, que implementó el programa “Hermano, Hermana, Vuelve a Casa”, para brindar asistencia económica y laboral a deportados.
Los permisos de trabajo seguirán siendo válidos durante 60 días, hasta inicios de septiembre. Después de esa fecha, quienes no logren ajustar su estatus podrían ser deportados. La medida se enmarca en una política más amplia del gobierno de Trump para reducir drásticamente los programas humanitarios de inmigración.
Bajo esa política, se han cancelado también designaciones de TPS para ciudadanos de Haití, Venezuela, Afganistán, Camerún y Nepal, aumentando el número de migrantes expuestos a la detención por parte de ICE. Aunque algunas de estas decisiones han enfrentado desafíos legales, recientemente la Corte Suprema autorizó la revocación del TPS para miles de venezolanos.
La senadora demócrata Catherine Cortez Masto criticó duramente la medida, advirtiendo que separará familias y afectará a la economía. Señaló que muchos beneficiarios llevan décadas trabajando y contribuyendo a la sociedad estadounidense. Organizaciones defensoras de migrantes han expresado preocupaciones similares.
Recomendaciones para los afectados por la cancelación del TPS
- Buscar alternativas legales de permanencia
Abogados instan a los afectados a consultar con un abogado de inmigración lo antes posible para explorar otras vías legales que podrían permitirles permanecer en Estados Unidos, tales como:
- Peticiones familiares, si tienen familiares ciudadanos o residentes permanentes.
- Ajuste de estatus, en casos donde hayan contraído matrimonio con ciudadanos estadounidenses.
- Solicitudes de asilo, si enfrentan persecución al regresar.
- Visas U o T, para víctimas de crímenes o trata.
- Cancelación de deportación, si cumplen los requisitos de presencia continua, buen carácter moral y si su salida causaría sufrimiento a familiares residentes legales.
- Evitar decisiones precipitadas
Muchos abogados recomiendan no salir del país sin consultar primero con un profesional, ya que algunos beneficiarios del TPS podrían perder derechos o ser considerados inadmisibles al intentar reingresar.
- Documentar su tiempo en EE.UU.
Se sugiere reunir pruebas de la vida en Estados Unidos: comprobantes de empleo, pago de impuestos, matrícula de hijos en escuelas, recibos de renta, entre otros. Esto puede ser útil para cualquier tipo de alivio migratorio futuro.
- Monitorear cambios legales y judiciales
Dado que otras cancelaciones del TPS han sido impugnadas en tribunales, los expertos aconsejan seguir de cerca posibles demandas o decisiones judiciales que pudieran frenar o revertir la cancelación. Aunque la Corte Suprema permitió una revocación del TPS para venezolanos, los abogados aún consideran viable el litigio.
