La pequeña nación Belice firmó un acuerdo con Estados Unidos para convertirse en un “tercer país seguro”. Este acuerdo, parte de la política migratoria del gobierno de Donald Trump, establece que migrantes que lleguen a EEUU puedan ser deportados a Belice antes de presentar sus solicitudes de asilo.
El acuerdo tiene una duración inicial de dos años y estipula un control exhaustivo sobre las transferencias de migrantes. También limita la cantidad de personas que pueden ser transferidas y establece medidas de seguridad rigurosas para evaluar sus antecedentes. Sin embargo, las condiciones exactas en las que estos migrantes vivirán en Belice aún no han sido detalladas, lo que ha generado incertidumbre.
Algunos expertos, sin embargo, defienden el acuerdo. Ernesto Castañeda, director del Centro de Estudios Latinoamericanos de la American University, señala que el acuerdo podría beneficiar a Belice a largo plazo. Según Castañeda, si los migrantes deportados a Belice logran integrarse legalmente a la sociedad beliceña, podrían aportar económicamente al país. Si bien el número de migrantes que llegarían no sería masivo, el impacto económico podría ser positivo en los próximos años.
Desde el punto de vista legal, el acuerdo ha sido criticado por potencialmente violar las leyes internacionales de asilo, las cuales estipulan que los migrantes deben solicitar refugio en el primer país seguro que atraviesen.
Eunice Rendón, consultora internacional en Seguridad y Migración, subraya que este acuerdo podría sentar un precedente peligroso, permitiendo que Estados Unidos rechace solicitudes de asilo de migrantes que, a pesar de haber transitado por países seguros, no han tenido acceso a un debido proceso.
El gobierno de EEUU ha defendido su postura, asegurando que solo deportará a migrantes a países de este tipo si recibe garantías diplomáticas de que no sufrirán persecución o torturas, en cumplimiento con el derecho internacional.
Belice, ubicado en América Central, limita al norte con México, al oeste y sur con Guatemala, y al este con el mar Caribe. Con una superficie de 22.966 km², es el único país de la región cuyo idioma oficial es el inglés, aunque también se hablan español, criollo beliceño y lenguas mayas. En 2024, su población es de 417,072 habitantes, con una densidad de 18.54 personas por km². La esperanza de vida es de 75.82 años.
La economía de Belice se basa en la agricultura, el turismo y los servicios, con un PIB nominal de 3.6 mil millones de dólares y un PIB per cápita de 8,650 USD. Destacan productos como caña de azúcar, bananas y cítricos, y el turismo se enfoca en su barrera de coral. Aunque la economía es pequeña, muestra signos de diversificación y crecimiento, con políticas orientadas a la inversión extranjera y sostenibilidad ambiental.
