El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) detuvo a más de 10.000 personas durante cinco días al cierre de junio, en una ofensiva nacional promovida por la administración de Donald J. Trump para elevar el ritmo de arrestos y acelerar las deportaciones.
La operación, ejecutada mediante citas migratorias, controles de tránsito y acciones en espacios públicos, promedió cerca de 2.000 detenciones diarias.
ICE duplica el ritmo de arrestos migratorios
La cifra representa un salto frente a los niveles registrados durante los primeros meses de 2026. En enero, la agencia realizó un promedio de 1.212 arrestos por día, mientras que en febrero la media bajó a 1.057. Hasta entonces, diciembre había sido el mes de mayor actividad, con 1.283 casos diarios.
Las nuevas instrucciones fijan un mínimo de 2.000 detenciones cada jornada, aunque durante 2025 funcionarios de la Casa Blanca y del Departamento de Seguridad Nacional habían planteado una meta cercana a 3.000. La ofensiva confirma una aceleración operativa, pese a que ICE no divulga de forma regular sus estadísticas completas.
A diferencia de los despliegues masivos y ampliamente difundidos de etapas anteriores, las acciones recientes han mantenido un perfil discreto. Agentes federales han detenido a inmigrantes durante citas rutinarias, paradas vehiculares y operativos en calles de distintas ciudades. Las autoridades no precisaron dónde se concentró la mayoría de los arrestos.
Aumenta la presión sobre los centros de detención
El incremento también elevó los ingresos en instalaciones administradas por ICE. Durante junio, unas 39.000 personas entraron en centros de detención, frente a un promedio mensual cercano a 30.000 desde febrero, según datos obtenidos por The Associated Press.
El Departamento de Seguridad Nacional sostiene que su prioridad son los inmigrantes con antecedentes o acusaciones criminales. Sin embargo, todavía no se conoce el historial completo de las personas detenidas durante estos cinco días. La agencia afirmó que cerca del 70% de sus arrestos corresponde a extranjeros acusados o condenados por delitos en Estados Unidos.
Cubanos con trámites ante ICE enfrentan mayor incertidumbre
La ofensiva genera especial preocupación entre familias cubanas con procesos migratorios pendientes. El 1 de julio, un hombre esperaba noticias sobre su esposa, originaria de Cuba, fuera de una oficina de ICE en Miramar, Florida, después de que ella acudiera a una cita con la agencia.
El repunte coincide con decisiones recientes de la Corte Suprema. Aunque el tribunal rechazó el intento de Trump de limitar la ciudadanía por nacimiento, otras resoluciones han ampliado la capacidad del Ejecutivo para retirar protecciones temporales a determinados grupos de inmigrantes.
La nueva etapa apunta a una aplicación migratoria más intensa y menos visible. Para los cubanos sujetos a citas periódicas, órdenes de deportación o solicitudes sin resolver, el aumento de las detenciones refuerza la necesidad de conocer su situación legal antes de acudir a cualquier comparecencia.

